jueves, 31 de diciembre de 2015
martes, 15 de diciembre de 2015
Entrevista a Domingo López
Aprovechando que el libro “Wild Wild East” (centrado en el western asiático y editado por Tyrannosaurus Boks y el Festival Nits de Cinema Oriental) salió hace unos meses a la venta, conversamos con su autor, Domingo López, responsable de obras tan
apreciadas como “Made in Hong Kong” (Midons Editorial) y coordinador del sello Trash-o-Rama.
- Antes de entrar en materia, ¿podrías
hablarnos un poco sobre tus inicios? ¿Dónde empieza tu pasión por
el cine asiático?
Supongo que haber
vivido la edad de oro de los cines de barrio y la explosión del
video tuvo algo que ver. Siempre me atrajo aquel cine que era
diferente al otro, el cine de kung fu, los monstruos gigantes
japoneses, los ninjas de colores, ese tipo de cosas. No tardaría en
intentar dar rienda suelta a mi pasión a través de diversos
fanzines, que serían el germen de lo que años más tarde sería la
revista CineAsia.
- Dentro del amplísimo panorama de
cine asiático, ¿qué vertiente es tu favorita?
Es complicado quedarse con un solo
género o un solo país. Me apasiona el cine de Hong Kong, es el país
que me enganchó a esta locura oriental. Me quedo por igual con el
heroic bloodshed que con las comedias clásicas, el cine de kung fu ,
las cintas de categoría III producidas por las triadas o la nueva
ola de los 90. También me fascina el cine indio, especialmente sus
cintas de acción salvaje con actores como Salman Khan, Sunny Deol o
Akshay Kumar. Pero sería injusto despreciar el cine coreano de los
80, el cine setentero tailandés o las locuras taiwanesas del ayer.
- Entremos ya en tu último libro,
“Wil Wild East”, editado por Tyrannosaurus Boks y el Festival
Nits de Cinema Oriental ¿Cómo surge la idea de escribirlo?
Llevábamos
unos años con la idea de que el festival editara un libro anual,
pero por un motivo u otro siempre terminábamos aparcándolo. Este
año el país invitado de las Nits era la India y pensando en la
temática de la retrospectiva se nos ocurrió que podíamos editar un
libro que la complementara. Siendo el curry-western Sholay
la película más famosa
del cine indio una cosa llevó a la otra. Además, que no existiera
ningún otro libro dedicado al tema en ninguna parte del mundo nos
parecía un buen reto.
- Muchas de las películas que
mencionas en tu libro nunca han llegado a verse en España (pienso por
ejemplo en el remake de Sin perdón que ha
dirigido Lee Sang-il) más allá de algún pase concreto en festivales, y sólo en algunos casos. ¿A qué crees que se debe?
En realidad, de cine asiático nos
llega el 0’5 % de lo producido anualmente, así que no es de
extrañar que se queden fuera tantas películas. Si no es de acción,
ha ganado algún festival, tiene un nombre reconocible o está basada
en un manga, tiene muchos puntos para que no se distribuya por aquí.
De los muchos wésterns asiáticos
mencionados en el libro, por aquí aparecieron unas cuantas (El
Bueno, El Feo y el Raro,
Las Lágrimas del Tigre Negro, Sukiyaki
Western Django), que son homenajes recientes a la edad dorada
del género. Los soja-wésterns sí que nos llegaron casi todos.
Hay que tener en
cuenta que la gran mayoría de esas cintas coreanas, tailandesas o
indias de los 60 o 70 eran producciones de muy bajo presupuesto
pensadas únicamente para consumo local (en muchos casos, rural, sin
estrenos en las grandes capitales). La inmensa mayoría jamás se ha
traducido a ningún idioma, hay que “disfrutarlas” a palo seco.
- Te has rodeado de un estupendo
equipo de colaboradores: Tomás Fernández Valentí, Enrique
Garcelán, José Viruete, Carlos Pumares, etc. ¿Fue muy complicado
reunirlos a todos?
En realidad no, la
verdad es que estuvieron encantados con el proyecto desde un
principio y con muchas ganas de colaborar. Aprovecho para volver a
agradecerles su presencia en el libro, fue una suerte poder contar
con todos ellos, especialmente esa bestia parda de la crítica
llamada Carlos Pumares, un mito viviente.
- Paralelamente a tu faceta como
escritor, elaboras un excelente trabajo como distribuidor de
películas asiáticas con tu sello Trash-o-Rama. Gracias a él hemos
podido disfrutar de cintas como Alien Urotsukidoji, Ebola
Syndrome o Exorcismo infernal así
como locuras llenas de artes marciales como Futurecops: The
streetfighters o Dragon Ball Zero.
¿Cómo nació el proyecto?
Trash-o-Rama es la prolongación natural de Asian Trash Cinema, que
nació en la época en la que hacíamos la revista CineAsia. En aquel
tiempo me tiré a la piscina y adquirí una serie de derechos de
distribución gracias a Damon Foster, editor de la revista Oriental
Cinema. Asian Trash Cinema pasó por hasta 3 distribuidoras y un
cúmulo de problemas. Pensé en reorientar el sello, cuidarlo mucho
más, y enfocarlo a tiradas limitadas que llegaran directamente al
coleccionista y no al gran público, que no terminaba de entender el
concepto.
- Llama la atención la cantidad de
extras que incluyes en las ediciones. Entrevistas, documentales,
maratones de trailers, canciones...
Esa fue la idea
desde el principio, ofrecer algo más al coleccionista, un kínder
sorpresa cinéfilo, en la medida de lo posible. La gente lo valora,
igual que el subtítulado y las versiones originales, que es algo que
se descuidó en la etapa Asian Trash Cinema.
- De las películas que has
distribuido hasta la fecha ¿tienes alguna favorita?
Estoy
muy orgulloso de títulos como Inframan
o el Mazinger taiwanés de la etapa Asian Trash Cinema. De
Trash-o-Rama puedo decir que soy muy fan de Ebola
Syndrome, Lady
Terminator, Devil
Fetus… la verdad es que
no puedo quedarme con una sola…
- ¿Ha habido alguna película que
tuvieses pensado distribuir pero que finalmente te hayas negado?
Quizás debido a su extrema violencia, o por ser anticomercial.
Más bien nos lo
han negado a nosotros. Ha habido algún título que no hemos podido
sacar por sus desproporcionadas pretensiones económicas, y más
teniendo en cuenta lo limitado de las ventas. No hay límite en la
cantidad de sexo y violencia que puedan contener los títulos que
lanzamos, quizá sí el hecho de que no tengan demasiado tirón, pero
nunca se sabe.
- Dentro de Trash-o-Rama también
coordinas el subsello VHZ. De momento ya han aparecido clásicos
como El Hombre Puma de Alberto de Martino.
Háblanos un poco sobre la filosofía del subsello.
VHZ
nace como una idea de Carlos Palencia, de Cinecutre. Se trata de un
espectáculo en vivo con monólogos, vídeos y la proyección de una
película completa que sea la cara B de un gran estreno comercial.
Por ejemplo, contra Spectre
se buscó la demencial Nº1 del Servicio Secreto.
Así, la versión en DVD de VHZ sigue esa filosofía de sacar títulos
difíciles de encontrar, relacionados con estrenos masivos. Pese a lo
que el nombre pudiera hacer pensar, intentamos conseguir los mejores
másters, muchas veces nunca antes editados en DVD en ninguna parte
del mundo, como El Hombre Puma,
Nº 1 del Servicio Secreto
o Lady Terminator,
que hasta ahora solo había sido lanzada en DVD doblada en inglés,
sin el audio de su estreno indonesio.
- ¿Puedes adelantar algún
lanzamiento próximo?
Te puedo adelantar que Rocky Balboa va
a regresar al DVD de la manera más exótica posible…
- Muchas gracias por tu tiempo. Si
deseas añadir alguna cosa más...
Pues darte las
gracias por tu apoyo, tanto al libro como a nuestras ediciones, así
como a todos los amigos que durante todo este tiempo han hecho
posible Trash-o-Rama, el Festival Nits de Cinema Oriental o los
eventos que se llevan a cabo en Madrid.
Entrevista realizada por Javier Pueyo, diciembre 2015.
jueves, 3 de diciembre de 2015
HITMAN (The Hitman, 1991)
“The Hitman” (o simplemente “Hitman”, que es como se comercializó en nuestro país) es una película fundamental en el currículum de su protagonista, Chuck Norris. Es un título que, probablemente sin quererlo, marca un antes y un después en la carrera del actor de “Golpe por golpe” o “Duelo final”, pues fue a partir de aquí que comenzó su verdadero (e injusto) declive cinematográfico.
Cliff Garret (Norris) es un buen
policía que durante una operación especial es traicionado por su
compañero Ronny Delaney (Michael Parks). Tras un tiroteo, Garret es
dado por muerto, aunque realmente el cuerpo le otorga una nueva
identidad y le utiliza para que se infiltre en bandas de
narcotraficantes a modo de oficial encubierto. Pero en una de sus
operaciones, Garret se topa con Delaney y el caso pasa a convertirse
en algo personal.
Demasiado brutal como para poder ver en
familia -sus escenas de disparos y torturas parecen querer
adelantarse al estilo ultra-gore de Darren Ward y sus geniales
“Sudden Fury” y “A day of violence”- la violencia no solo la
vemos en un plano gráfico, sino que llega a unas líneas de guión
con los personajes hablando de sexo y drogas sin filtro alguno, lo
que choca bruscamente con la subtrama del vecino adolescente de
Norris, un chaval discriminado por su raza al que el protagonista
acoge para darle algunos consejos de la vida y enseñare algunas
técnicas de artes marciales. Pero el cocktail funciona, convirtiendo
a “Hitman” en un memorable policiaco lleno de peleas, acción,
sangre y valores humanos.
Aunque Chuck Norris sea el alma del
film (en un papel que borda sin inconvenientes y que le permite
incluso introducir alguna nota personal, como la historia que le
relata al muchacho sobre un grandullón que le pegaba en el colegio,
anécdota real, tal y como ha reconocido en numerosas entrevistas),
no podemos dejar de mencionar la presencia del siempre brillante
Michael Parks, aquí como némesis de Norris, poco antes de
transformarse en actor de culto, fundamental en las filmografías de
cineastas como Robert Rodríguez, Kevin Smith o Quentin Tarantino.
Dirige la cinta Aaron Norris, hermano de Chuck y responsable de
títulos como “Desaparecido en combate 3” o “Delta Force 2”.
Aún tratándose de un muy buen
largometraje de consumo, con momentos excelentes, en España se
estrenó directamente en video. Y en EE.UU. no debió de funcionar
muy bien, pues Norris pasó a ser veneno para la taquilla y no volvió
a protagonizar ningún otro blockbuster para el cine,
encontrando un nuevo hogar en el universo catódico gracias a algunos
direct-to-video y, sobre
todo, a la serie “Walker, Texas Ranger”.
Puntuación: 6/10
lunes, 16 de noviembre de 2015
EL TESTAMENTO DE BRUCE LEE ( Jeongmujibo, 1979)
El testamento de Bruce Lee
es una interesante propuesta taiwanesa-coreana ofrecida por el
cineasta Shi-hyeon Kim, que pertenece al subgénero bruceploitation,
pero en una onda similar
a filmes como ¿Quién mató a Bruce Lee? (1974), esto es, no tratando de
engañar al espectador haciéndole creer que está viendo una
película de Bruce Lee, sino empleando la figura del Pequeño
Dragón como punto de partida de
una aventura imaginaria, algo así como un what if de
los cómics de Marvel. Y aquí la historia arranca con la muerte de
Lee (vemos, por enésima vez, imágenes de su funeral) quien antes de
su fallecimiento había escrito un libro explicando técnicas de
artes marciales. La búsqueda del mencionado manuscrito por parte de
diferentes personajes será la trama principal de la cinta.
Entretenida,
con un nivel estándar en cuanto a coreografías y con un reparto de
lujo encabezado por Dragon Lee (que, eso sí, en algunas escenas
viste el mítico chándal amarillo) y el siempre genial Ron Van
Clief, éste último dando vida a uno de los villanos principales. La
película contiene algunos momentos de risa involuntaria, como las
escenas iniciales en la que vemos a Bruce Lee ofreciendo una rueda de
prensa o hablando por teléfono, imágenes tomadas de algún
documental y que los responsables de El testamento de
Bruce Lee emplean sin pudor,
alterando los diálogos, doblando la voz de Lee en favor de construir
el guión de la película. Estratagema típica de las
bruceploitations, es
mejor intentar verlo con humor. En cuanto a los aspectos formales del
largometraje, quizá podríamos destacar la idea de congelar el plano
y mostrar el interior del cuerpo humano a modo de radiografía para
que el espectador compruebe que huesos se han quebrado tras
determinados golpes en algunas de las escenas de lucha del final del
filme, algo que ya hizo Shigehiro Ozawa en The Street fighter (1974) y que años
después repetirá, con mejores efectos, claro está, Andrzej
Bartkowiak en Romeo debe morir
(2000).
Resumiendo,
bruceploitation en
estado puro protagonizado por dos rostros habituales de la década de
los 70.
Puntuación: 6/10
viernes, 23 de octubre de 2015
RIP Feng Tien.
Anoche nos dejó Feng Tien (One-Armed Swordsman, King Boxer, Fist of Fury) a los 87 años. Descansa en paz gran maestro.
sábado, 8 de agosto de 2015
RIVALS OF KUNG FU (Wong Fei Hung Yee Chui Ding Choi Dei, 1974)
En este sentido, China, un país amante de la mitificación y de la lectura caprichosa y poética de la realidad, no iba a ser menos. Entre la infinidad de personajes que pueblan la mitología/historia de este país, hay uno que tuvo una presencia especialmente destacada en la gran pantalla, hablamos de Wong Fei Hung. Médico altruista de profesión y nacido en Foshan -considerada la capital del Kung fu- este ejemplar patriota chino hizo frente a las tropas invasoras japonesas, y dice la leyenda que una vez venció él solo a 30 gangsters en el puerto de Cantón.
Con una incontable lista de películas y series sobre su figura, Wong Fei Hung podría considerarse un subgénero en sí mismo dentro del cine de artes marciales y la película que hoy nos ocupa sea quizás uno de sus ejemplos menos destacables.
Dirigido por el experto en el tema Wong Fung -pues ya había trabajado en multitud de películas sobre el héroe sureño- este film con sello Shaw muestra la típica historia de envidias entorno a la escuela de artes marciales de Wong Fei Hung por su éxito y excelencia inalcanzable por las demás; envidias a las que Fei Hung hace frente con una solvencia y educación dignas del mismo Confucio. Un flojo Shih Chung Tien como Fei Hung acompañado curiosamente por Ricky Hui y el clon Bruce Le, encabezan un cast carente de talento marcial que hace destacar todavía más uno de los pocos puntos positivos de la película, el villano interpretado por el legendario Shek Kin.
En el contexto de confrontación entre las diversas escuelas, podemos ver un interesante retrato de las manifestaciones culturales del sur de China como son por ejemplo las danzas de leones, pero sin tanta gracia como haría unos años más tarde la muy superior "Martial Club" de Lau Kar Leung.
Formalmente es correcta como de costumbre en Shaw Brothers, pero la ausencia total de carisma del protagonista desequilibra estrepitosamente la tensión frente a un villano al que le sobra presencia. Sin ser horrible, simplemente es una más.
jueves, 11 de junio de 2015
Adiós a Christopher Lee
Intérprete todoterreno, siempre será recordado por sus papeles en el cine de terror, aunque intervino en todo tipo de géneros cinematográficos, incluyendo el de las artes marciales. "El circulo de hierro" (1978), "El felino" (1979) o "Golpe por golpe" (1981) fueron algunas de las cintas de acción en las que Lee estuvo involucrado.
Descanse en paz .
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