martes, 15 de diciembre de 2015

Entrevista a Domingo López





Aprovechando que el libro “Wild Wild East” (centrado en el  western asiático y editado por Tyrannosaurus Boks y el Festival Nits de Cinema Oriental) salió hace unos meses a la venta, conversamos con su autor, Domingo López, responsable de obras tan apreciadas como “Made in Hong Kong” (Midons Editorial) y coordinador del sello Trash-o-Rama.

- Antes de entrar en materia, ¿podrías hablarnos un poco sobre tus inicios? ¿Dónde empieza tu pasión por el cine asiático?

Supongo que haber vivido la edad de oro de los cines de barrio y la explosión del video tuvo algo que ver. Siempre me atrajo aquel cine que era diferente al otro, el cine de kung fu, los monstruos gigantes japoneses, los ninjas de colores, ese tipo de cosas. No tardaría en intentar dar rienda suelta a mi pasión a través de diversos fanzines, que serían el germen de lo que años más tarde sería la revista CineAsia.


- Dentro del amplísimo panorama de cine asiático, ¿qué vertiente es tu favorita?

Es complicado quedarse con un solo género o un solo país. Me apasiona el cine de Hong Kong, es el país que me enganchó a esta locura oriental. Me quedo por igual con el heroic bloodshed que con las comedias clásicas, el cine de kung fu , las cintas de categoría III producidas por las triadas o la nueva ola de los 90. También me fascina el cine indio, especialmente sus cintas de acción salvaje con actores como Salman Khan, Sunny Deol o Akshay Kumar. Pero sería injusto despreciar el cine coreano de los 80, el cine setentero tailandés o las locuras taiwanesas del ayer.

- Entremos ya en tu último libro, “Wil Wild East”, editado por Tyrannosaurus Boks y el Festival Nits de Cinema Oriental ¿Cómo surge la idea de escribirlo?

Llevábamos unos años con la idea de que el festival editara un libro anual, pero por un motivo u otro siempre terminábamos aparcándolo. Este año el país invitado de las Nits era la India y pensando en la temática de la retrospectiva se nos ocurrió que podíamos editar un libro que la complementara. Siendo el curry-western Sholay la película más famosa del cine indio una cosa llevó a la otra. Además, que no existiera ningún otro libro dedicado al tema en ninguna parte del mundo nos parecía un buen reto.

- Muchas de las películas que mencionas en tu libro nunca han llegado a verse en España (pienso por ejemplo en el remake de Sin perdón que ha dirigido Lee Sang-il) más allá de algún pase concreto en festivales, y sólo en algunos casos. ¿A qué crees que se debe?

En realidad, de cine asiático nos llega el 0’5 % de lo producido anualmente, así que no es de extrañar que se queden fuera tantas películas. Si no es de acción, ha ganado algún festival, tiene un nombre reconocible o está basada en un manga, tiene muchos puntos para que no se distribuya por aquí.
De los muchos wésterns asiáticos mencionados en el libro, por aquí aparecieron unas cuantas (El Bueno, El Feo y el Raro, Las Lágrimas del Tigre Negro, Sukiyaki Western Django), que son homenajes recientes a la edad dorada del género. Los soja-wésterns sí que nos llegaron casi todos.
Hay que tener en cuenta que la gran mayoría de esas cintas coreanas, tailandesas o indias de los 60 o 70 eran producciones de muy bajo presupuesto pensadas únicamente para consumo local (en muchos casos, rural, sin estrenos en las grandes capitales). La inmensa mayoría jamás se ha traducido a ningún idioma, hay que “disfrutarlas” a palo seco.


- Te has rodeado de un estupendo equipo de colaboradores: Tomás Fernández Valentí, Enrique Garcelán, José Viruete, Carlos Pumares, etc. ¿Fue muy complicado reunirlos a todos?

En realidad no, la verdad es que estuvieron encantados con el proyecto desde un principio y con muchas ganas de colaborar. Aprovecho para volver a agradecerles su presencia en el libro, fue una suerte poder contar con todos ellos, especialmente esa bestia parda de la crítica llamada Carlos Pumares, un mito viviente.

- Paralelamente a tu faceta como escritor, elaboras un excelente trabajo como distribuidor de películas asiáticas con tu sello Trash-o-Rama. Gracias a él hemos podido disfrutar de cintas como Alien Urotsukidoji, Ebola Syndrome o Exorcismo infernal así como locuras llenas de artes marciales como Futurecops: The streetfighters o Dragon Ball Zero. ¿Cómo nació el proyecto?

Trash-o-Rama es la prolongación natural de Asian Trash Cinema, que nació en la época en la que hacíamos la revista CineAsia. En aquel tiempo me tiré a la piscina y adquirí una serie de derechos de distribución gracias a Damon Foster, editor de la revista Oriental Cinema. Asian Trash Cinema pasó por hasta 3 distribuidoras y un cúmulo de problemas. Pensé en reorientar el sello, cuidarlo mucho más, y enfocarlo a tiradas limitadas que llegaran directamente al coleccionista y no al gran público, que no terminaba de entender el concepto.

- Llama la atención la cantidad de extras que incluyes en las ediciones. Entrevistas, documentales, maratones de trailers, canciones...

Esa fue la idea desde el principio, ofrecer algo más al coleccionista, un kínder sorpresa cinéfilo, en la medida de lo posible. La gente lo valora, igual que el subtítulado y las versiones originales, que es algo que se descuidó en la etapa Asian Trash Cinema.


- De las películas que has distribuido hasta la fecha ¿tienes alguna favorita?

Estoy muy orgulloso de títulos como Inframan o el Mazinger taiwanés de la etapa Asian Trash Cinema. De Trash-o-Rama puedo decir que soy muy fan de Ebola Syndrome, Lady Terminator, Devil Fetus… la verdad es que no puedo quedarme con una sola…

- ¿Ha habido alguna película que tuvieses pensado distribuir pero que finalmente te hayas negado? Quizás debido a su extrema violencia, o por ser anticomercial.

Más bien nos lo han negado a nosotros. Ha habido algún título que no hemos podido sacar por sus desproporcionadas pretensiones económicas, y más teniendo en cuenta lo limitado de las ventas. No hay límite en la cantidad de sexo y violencia que puedan contener los títulos que lanzamos, quizá sí el hecho de que no tengan demasiado tirón, pero nunca se sabe.

- Dentro de Trash-o-Rama también coordinas el subsello VHZ. De momento ya han aparecido clásicos como El Hombre Puma de Alberto de Martino. Háblanos un poco sobre la filosofía del subsello.

VHZ nace como una idea de Carlos Palencia, de Cinecutre. Se trata de un espectáculo en vivo con monólogos, vídeos y la proyección de una película completa que sea la cara B de un gran estreno comercial. Por ejemplo, contra Spectre se buscó la demencial Nº1 del Servicio Secreto. Así, la versión en DVD de VHZ sigue esa filosofía de sacar títulos difíciles de encontrar, relacionados con estrenos masivos. Pese a lo que el nombre pudiera hacer pensar, intentamos conseguir los mejores másters, muchas veces nunca antes editados en DVD en ninguna parte del mundo, como El Hombre Puma, Nº 1 del Servicio Secreto o Lady Terminator, que hasta ahora solo había sido lanzada en DVD doblada en inglés, sin el audio de su estreno indonesio.

- ¿Puedes adelantar algún lanzamiento próximo?

Te puedo adelantar que Rocky Balboa va a regresar al DVD de la manera más exótica posible…

- Muchas gracias por tu tiempo. Si deseas añadir alguna cosa más...


Pues darte las gracias por tu apoyo, tanto al libro como a nuestras ediciones, así como a todos los amigos que durante todo este tiempo han hecho posible Trash-o-Rama, el Festival Nits de Cinema Oriental o los eventos que se llevan a cabo en Madrid.  

Entrevista realizada por Javier Pueyo, diciembre 2015.

jueves, 3 de diciembre de 2015

HITMAN (The Hitman, 1991)


“The Hitman” (o simplemente “Hitman”, que es como se comercializó en nuestro país) es una película fundamental en el currículum de su protagonista, Chuck Norris. Es un título que, probablemente sin quererlo, marca un antes y un después en la carrera del actor de “Golpe por golpe” o “Duelo final”, pues fue a partir de aquí que comenzó su verdadero (e injusto) declive cinematográfico.

Cliff Garret (Norris) es un buen policía que durante una operación especial es traicionado por su compañero Ronny Delaney (Michael Parks). Tras un tiroteo, Garret es dado por muerto, aunque realmente el cuerpo le otorga una nueva identidad y le utiliza para que se infiltre en bandas de narcotraficantes a modo de oficial encubierto. Pero en una de sus operaciones, Garret se topa con Delaney y el caso pasa a convertirse en algo personal.

Demasiado brutal como para poder ver en familia -sus escenas de disparos y torturas parecen querer adelantarse al estilo ultra-gore de Darren Ward y sus geniales “Sudden Fury” y “A day of violence”- la violencia no solo la vemos en un plano gráfico, sino que llega a unas líneas de guión con los personajes hablando de sexo y drogas sin filtro alguno, lo que choca bruscamente con la subtrama del vecino adolescente de Norris, un chaval discriminado por su raza al que el protagonista acoge para darle algunos consejos de la vida y enseñare algunas técnicas de artes marciales. Pero el cocktail funciona, convirtiendo a “Hitman” en un memorable policiaco lleno de peleas, acción, sangre y valores humanos.

Aunque Chuck Norris sea el alma del film (en un papel que borda sin inconvenientes y que le permite incluso introducir alguna nota personal, como la historia que le relata al muchacho sobre un grandullón que le pegaba en el colegio, anécdota real, tal y como ha reconocido en numerosas entrevistas), no podemos dejar de mencionar la presencia del siempre brillante Michael Parks, aquí como némesis de Norris, poco antes de transformarse en actor de culto, fundamental en las filmografías de cineastas como Robert Rodríguez, Kevin Smith o Quentin Tarantino. Dirige la cinta Aaron Norris, hermano de Chuck y responsable de títulos como “Desaparecido en combate 3” o “Delta Force 2”.

Aún tratándose de un muy buen largometraje de consumo, con momentos excelentes, en España se estrenó directamente en video. Y en EE.UU. no debió de funcionar muy bien, pues Norris pasó a ser veneno para la taquilla y no volvió a protagonizar ningún otro blockbuster para el cine, encontrando un nuevo hogar en el universo catódico gracias a algunos direct-to-video y, sobre todo, a la serie “Walker, Texas Ranger”. 

Puntuación: 6/10

lunes, 16 de noviembre de 2015

EL TESTAMENTO DE BRUCE LEE ( Jeongmujibo, 1979)


El testamento de Bruce Lee es una interesante propuesta taiwanesa-coreana ofrecida por el cineasta Shi-hyeon Kim, que pertenece al subgénero bruceploitation, pero en una onda similar a filmes como ¿Quién mató a Bruce Lee? (1974), esto es, no tratando de engañar al espectador haciéndole creer que está viendo una película de Bruce Lee, sino empleando la figura del Pequeño Dragón como punto de partida de una aventura imaginaria, algo así como un what if de los cómics de Marvel. Y aquí la historia arranca con la muerte de Lee (vemos, por enésima vez, imágenes de su funeral) quien antes de su fallecimiento había escrito un libro explicando técnicas de artes marciales. La búsqueda del mencionado manuscrito por parte de diferentes personajes será la trama principal de la cinta.

Entretenida, con un nivel estándar en cuanto a coreografías y con un reparto de lujo encabezado por Dragon Lee (que, eso sí, en algunas escenas viste el mítico chándal amarillo) y el siempre genial Ron Van Clief, éste último dando vida a uno de los villanos principales. La película contiene algunos momentos de risa involuntaria, como las escenas iniciales en la que vemos a Bruce Lee ofreciendo una rueda de prensa o hablando por teléfono, imágenes tomadas de algún documental y que los responsables de El testamento de Bruce Lee emplean sin pudor, alterando los diálogos, doblando la voz de Lee en favor de construir el guión de la película. Estratagema típica de las bruceploitations, es mejor intentar verlo con humor. En cuanto a los aspectos formales del largometraje, quizá podríamos destacar la idea de congelar el plano y mostrar el interior del cuerpo humano a modo de radiografía para que el espectador compruebe que huesos se han quebrado tras determinados golpes en algunas de las escenas de lucha del final del filme, algo que ya hizo Shigehiro Ozawa en The Street fighter (1974) y que años después repetirá, con mejores efectos, claro está, Andrzej Bartkowiak en Romeo debe morir (2000).

Resumiendo, bruceploitation en estado puro protagonizado por dos rostros habituales de la década de los 70. 

Puntuación: 6/10

viernes, 23 de octubre de 2015

RIP Feng Tien.

Anoche nos dejó Feng Tien (One-Armed Swordsman, King Boxer, Fist of Fury) a los 87 años. Descansa en paz gran maestro.



sábado, 8 de agosto de 2015

RIVALS OF KUNG FU (Wong Fei Hung Yee Chui Ding Choi Dei, 1974)


Todas las culturas del mundo atesoran en su folclore héroes legendarios, semi-legendarios o tan de carne y hueso como la historia misma, imbuidos siempre por un aura sublime producto de la combinación de sus acciones trascendentales y de su naturaleza humana, intelectual o estética fuera de lo común. Tales son los casos de Túpac Amaru en Perú, José de San Martín en Argentina, Miyamoto Musashi en Japón o Tomás de Torquemada en España (es broma, no se me enfaden).
En este sentido, China, un país amante de la mitificación y de la lectura caprichosa y poética de la realidad, no iba a ser menos. Entre la infinidad  de personajes que pueblan la mitología/historia de este país, hay uno que tuvo una presencia especialmente destacada en la gran pantalla, hablamos de Wong Fei Hung. Médico altruista de profesión y nacido en Foshan -considerada la capital del Kung fu-  este ejemplar patriota chino hizo frente a las tropas invasoras japonesas, y dice la leyenda que una vez venció él solo a 30 gangsters en el puerto de Cantón.

Con una incontable lista de películas y series sobre su figura, Wong Fei Hung podría considerarse un subgénero en sí mismo dentro del cine de artes marciales y la película que hoy nos ocupa sea quizás uno de sus ejemplos menos destacables.

Dirigido por el experto en el tema Wong Fung -pues ya había trabajado en multitud de películas sobre el héroe sureño- este film con sello Shaw muestra la típica historia de envidias entorno a la escuela de artes marciales de Wong Fei Hung por su éxito y excelencia inalcanzable por las demás; envidias a las que Fei Hung hace frente con una solvencia y educación dignas del mismo Confucio. Un flojo Shih Chung Tien como Fei Hung acompañado curiosamente por Ricky Hui y el clon Bruce Le, encabezan un cast carente de talento marcial que hace destacar todavía más uno de los pocos puntos positivos de la película, el villano interpretado por el legendario Shek Kin.
En el contexto de confrontación entre las diversas escuelas, podemos ver un interesante retrato de las manifestaciones culturales del sur de China como son por ejemplo las danzas de leones, pero sin tanta gracia como haría unos años más tarde la muy superior "Martial Club" de Lau Kar Leung.
Formalmente es correcta como de costumbre en Shaw Brothers, pero la ausencia total de carisma del protagonista desequilibra estrepitosamente la tensión frente a un villano al que le sobra presencia. Sin ser horrible, simplemente es una más.




jueves, 11 de junio de 2015

Adiós a Christopher Lee


El pasado domingo 7 de junio falleció el excelente actor británico Christopher Lee a los 93 años de edad.
Intérprete todoterreno, siempre será recordado por sus papeles en el cine de terror, aunque intervino en todo tipo de géneros cinematográficos, incluyendo el de las artes marciales. "El circulo de hierro" (1978), "El felino" (1979) o "Golpe por golpe" (1981) fueron algunas de las cintas de acción en las que Lee estuvo involucrado.
Descanse en paz .