martes, 27 de mayo de 2014

LITTLE TOKYO: ATAQUE FRONTAL (Showdown in Little Tokyo, 1991)


Es obvio que cualquier película en la que intervino el malogrado Brandon Lee debe verse con cierto interés, debido principalmente al carisma que desprendía el actor, sus innegables dotes para la interpretación y sus excelentes movimientos a la hora de ejecutar coreografías marciales. Aquí le vemos en una simpática buddy-movie junto al musculoso Dolph Lundgren, interpretando ambos a una pareja de policías encargados de luchar contra la Yakuza japonesa en los barrios asiáticos de los Estados Unidos. Com suele ocurrir en estos filmes, ambos agentes son muy diferentes entre ellos: Lundgren es un norteamericano criado en Japón que gusta de llevar una vida sedentaria mientras que Lee es todo lo contrario, un asiático criado en Los Ángeles amante de los videojuegos que desconoce por completo el modo de vida oriental. El choque de culturas está servido, con la originalidad de la razas intercambiadas. Eso sí, los dos son especialistas en artes marciales y lo demuestran a lo largo de una trama que no dura ni ochenta minutos y que arranca como si de un thriller policiaco se tratase (diferentes asesinatos, secuencias en la comisaría, etc.) pero cuyo guión pronto virará hacia la acción pura y dura. Y aquí es donde sobresale, los combates son excelentes (destacando Lee, por supuesto) con coreografías tan disfrutables como las servidas en la secuencia de la discoteca o la de los baños públicos. Los más guarretes también disfrutarán de lo lindo con su visionado, pues hay bastantes desnudos femeninos (todos ellos gratuitos) que alegrarán la vista a más de uno.

Dirigida por Mark L. Lester, Little Tokyo: ataque frontal al margen de su calidad cinematográfica, es un indiscutible clásico del cine de acción de los 90, y así es como debe verse. Si la analizáramos a fondo estoy seguro de que podríamos destrozarla sin piedad pues posee un guión endeble, sexo injustificado y un final bastante absurdo en el que Lundgren se pasea con un “disfraz” que no le hace justicia. Sin embargo y gracias a lo ya comentado, es un pasatiempo divertido, indispensable para los que somos fans de Brandon Lee. Completan el cast Tia Carrere (en uno de sus primeros papeles importantes) y el eterno villano Cary-Hiroyuki Tagawa.

Resulta curioso descubrir como la cinta fue concebida por la Warner Brothers como un producto menor, cuya vida iba destinada principalmente los mercados domésticos. No obstante tras la muerte de su co- protagonista, Brandon Lee, la película fue rescatada y comercializada de un modo más standar convirtiéndose a día de hoy en imprescindible.

Puntuación: 7/10

lunes, 26 de mayo de 2014

III MAREMOSTRA


Hoy lunes 26 de mayo arranca en Mallorca el Festival de Cine Maremostra, que este 2014 cumple su tercera edición, y que durará hasta el sábado 31 del mismo mes. Con una programación llena de películas relacionadas de un modo u otro con el con el océano, las diferentes secciones incluyen títulos tan potentes como La cueva de Alfredo Montero, 300: El origen de un imperio de Noam Murro, Cuando todo está perdido, de JC Chandor, Un invierno en la playa de Josh Boone, Menú degustación de Roger Gual o el documental Agente Sicre: el amigo americano de Marta Hierro y Pablo Azorín.

Otra de las actividades a destacar es la proyección de La isla de los hombres peces de Sergio Martino por parte de la gente de CINE BASURA (Viruete y Fox) quienes junto a Ángel Sala (director del Festival de Sitges) comentaran la película durante su pase. Y otro festival que colaborará con Maremostra es el Mèdit de Menorca, quienes se encargan de programar una sesión de cortometrajes realizados por cineastas de las Islas Baleares, como Anna Petrus, Héctor Escandell, Marga Melià, Pep Bonet o Bernat Gual.
Dentro de la programación, sorprende un título relacionado con las artes marciales (de ahí que le dediquemos un post al festival) como es A tale of samurai cooking de Yuzo Asahara, cuya sinopsis, según la web del evento, es la siguiente: Después de divorciarse tras un año de matrimonio, Haru recibe una proposición de un chef samurai de la región de Kaga para que se case con su hijo Yasunobu Funaki, que eligió las espadas en vez de los fogones. Ahora Haru tiene que enseñarle a su nuevo marido el arte de la cocina para preservar el nombre de la familia y su posición como chef samurai. Suena interesante, y nosotros trataremos de no perdernos su pase.




Esto es sólo un pequeño resumen de un festival que albergará más de 70 títulos y otras muchas actividades. Para más información (horarios, conferencias, especiales, etc.) consultar www.maremostra.com

miércoles, 21 de mayo de 2014

CORRIENTE PELIGROSA (Undercurrent, 1997)


Lorenzo Lamas fue en los años 90 una de las estrellas del cine de artes marciales en los videoclubs y por ello, aunque sólo sea por curiosidad, debemos acercarnos de vez en cuando a su filmografía. Aunque Corriente peligrosa no se trata de un film de peleas, más bien es un thriller erótico con toques de cine-noir (no olvidemos que la madre de Lamas es Arlene Dahl, estrella del género) con mafiosos, chantajes, femme fatales, disparos, explosiones y muchas (repito, muchas) strippers.

Lamas es un ex-policía que acabó en prisión por aceptar sobornos que, una vez libre, regenta un bar de streaptease en Puerto Rico. El director del local (Frank Vincent, actor habitual de Scorsese) le consigue una cita con un mafioso que le ofrece una importante suma de dinero por acostarse con su mujer y dejarse fotografiar para realizar un soborno. Lamas acepta y comienza la trama, llena de engaños, corrupción y sexo.

Entretenida, sin más.

Puntuación: 4/10

martes, 20 de mayo de 2014

SIN CÓDIGO DE CONDUCTA (No code of conduct, 1998)


Si hay algo que le encanta a la familia Sheen-Estevez es ese juego de mezclar realidad-ficción en la pantalla. Basta ver el tipo de papel que Charlie Sheen interpretaba en la serie Dos hombres y medio
(una caricatura de él mismo) o como en The Way (2010) Martin Sheen y Emilio Estevez interpretaban a padre e hijo, por poner dos ejemplos. Son mediáticos, y muy conscientes de ello, llevan jugando a esto muchos años. Y personalmente no me molesta en absoluto, al contrario, me hace gracia y si puedo no me pierdo ninguna de sus películas. Sin código de conducta es una de ellas. Aquí es Charlie Sheen quien lleva la batuta, protagonizando, escribiendo y produciendo una ligera buddy-movie (el experto en artes marciales Mark Dacascos es su fiel compañero) en la que da vida a un policía envuelto en un caso de tráfico de drogas. Martin Sheen interpreta, cómo no, a su padre, dando vida a un experimentado agente de la ley. Completa el cast Joe Estevez (hermano de Martin en la vida real) como el mecánico de la comisaria. No se aclara en el guión, pero perfectamente podría ser también un familiar en la ficción.

Pero más allá de disfrutar del juego de los Sheen, Sin código de conducta es una entretenida cinta de acción, fácil de seguir, sin complicación alguna a la que quizá debamos recriminar lo poco que se luce Dacascos. Aunque queda claro que su personaje es un hombre de acción (lo demuestra con sus saltos, sus patadas, la manera de moverse, etc.) sus intervenciones pueden parecer escasas, siendo el clan Sheen el auténtico protagonista de la función Aun así, debe verse si se pretende complementar la filmografía del protagonista de Crying Freeman (1995).

Como curiosidad, el director de la película no es otro que Brett Michaels, vocalista de la banda de rock Poison (cuyo tema "Every rose has its thorn" es un clásico que siempre me encantó). Su faceta de cineasta, aunque escasa, es interesante y no se le puede acusar de mal realizador. Por otro lado, señalar que Charlie Sheen aparece en este filme acreditado como “Charles Sheen” en un intento de orientar su carrera hacia un estilo más adulto...jugada que le duró únicamente unos cuatro años (a mediados de los 90) volviendo pronto a su faceta original. Aún así, en aquella época “seria” encontramos otros dos títulos rescatables: la agradable Postmortem (1998) de Albert Pyum y el drama independiente Amigos hasta el final (1999).

Puntuación: 4/10

miércoles, 30 de abril de 2014

Una recomendación: A RITMO DE JESS (2013)





José Luis Garci ha dicho, en muchas ocasiones, que a él no le gusta cuando alguien realiza el “making of” de una película suya, y como razón principal argumentaba que son absurdos porque sólo sirven para que el director diga que el rodaje es estupendo y para que los actores hablen de lo mucho que les encantan sus personajes y que siempre habían querido trabajar con el director.  Y es cierto. Existen pocos “como se hizo” que sean realmente interesantes, entre otras cosas, porque lo que suelen ofrecer es  aquello que los responsables de la película en cuestión quieren que salga a la luz, obviando los innumerables momentos negativos que surgen durante la realización de un film (hablo, por supuesto, en líneas generales). Con esto en cuenta, nos es imposible definir A ritmo de Jess  como un “making of” al uso. Sería injusto. Concebido, eso sí, como el diario de rodaje oficial de la película de Jesús Franco  Al Pereira vs the Alligator ladies (2012), este trabajo dirigido por Naxo Fiol (responsable del ya clásico Fernando Project-2001 y fundador del blog Aquí Vale Todo) acaba por convertirse (imagino que sin que Fiol se lo haya propuesto) en el documento definitivo sobre el ya fallecido director madrileño. Lejos de realizar un  documental que ensalce la figura de Franco, Fiol nos presenta una pieza absolutamente imprescindible para comprender un poco más al director de Necronomicon (1969) o Killer Barbys (1996), viviendo a través de sus imágenes el proceso de filmación de una de sus películas con presupuesto cero, con todo lo que ello conlleva. Pero eso no significa que sólo pueda satisfacer  a aquellas personas  interesadas en la figura del citado director, pues más bien es un reflejo REAL de cómo funciona la producción de cierto tipo de cine independiente, ajeno a cualquier tipo de industria, donde no existen ni las reglas, ni la planificación estricta, ni nada que se pueda explicar en una universidad.  Y acaba por resultar extremadamente interesante.     

 Prefiero no comentar aquí ninguna de las situaciones  registradas por la cámara de Naxo Fiol, pues creo que ese primer visionado “virgen” es el que mejor puede funcionar, sorprender e incluso maravillar. Conmigo funcionó si duda.  Únicamente adelantaré (quizá a modo de aviso contra aquellos que crean que pueda tratarse de otra cosa) que la película está montada sin ningún tipo de filigrana técnica, ni adornada con títulos de créditos bonitos, ni con una banda sonora que acompañe la imagen, ni siquiera unos micrófonos potentes  que registren bien el sonido. Nada. Sólo la cámara “estándar” de Fiol capturando imagen y sonido ambiente. Y aunque parezca increíble, en ningún momento se echa en falta nada, pues para la ocasión es no sólo suficiente, sino que acaba siendo la mejor opción para conectar de un modo directísimo con el espectador.  Es perfecto.      
     
La versatilidad de Jesús Franco como “hombre de cine” me permite que pueda nombrar en nuestro blog dedicado a los films de artes marciales una película como A ritmo de Jess. Y es que Franco abordó todos los géneros imaginables, entre ellos, por supuesto, el de acción marcial (bueno, más o menos) ya sea dirigiendo extraños productos como La sombra del judoka contra el Dr. Wong (1985) con Bruce Lyn y Lina Romay, o interviniendo como actor en films de la calaña de Kárate a muerte en Torremolinos (2003) de Pedro Temboury.  Además, considero que cualquier excusa es buena para recomendar firmemente este trabajo hecho por Fiol que acaba de parecer en Dvd.  Una joya.  

martes, 29 de abril de 2014

DRAGON BALL EVOLUTION (2009)


Tenía ciertas ganas de ver esta película, pero cansado de oír una y otra vez lo horrible que era, yo mismo me iba auto-frenando y alargaba el momento. Hasta hace unas noches, que acompañado de uno de mis mejores amigos, decidí (decidimos) que era el momento de enfrentarnos a Dragon Ball Evolution. "No puede ser tan mala" pensábamos. "Será mala, claro, pero no TAN mala" nos repetíamos antes de darle al play. Que inocentes éramos. Que equivocados estábamos. Sin lugar a dudas, este Dragon Ball es uno de los peores filmes de la historia. No del género, sino de todo el cine. No hay duda. Me jode ser tan duro, principalmente por una razón, y es que en el reparto se encuentra uno de mis actores favoritos, el genial Chow Yun-Fat. Pero claro, el pobre es incapaz de salvar el desastre, e imagino que le pagarían una buena cantidad de dinero por interpretar al Maestro Roshi, y la pasta es la pasta. Algo parecido podemos decir del guionista Ben Ramsey (trabajó en Equipo Mortal-1998 y en Promesa sangrienta-2009, las cuales me encantan), debieron ofrecerle el proyecto pagándole lo suficiente como para que aceptase sin más. Incluso el director James Wong tiene cosas más que decentes en su filmografía (¡¡¡colaboró en series como Jóvenes Policías o Expediente X!!! ). Y el pobre ex - cazafantasmas Ernie Hudson también pulula en algunas escenas de la película, en un papel súper desdibujado y que no aporta nada a la trama. Pero todos ellos son buenos profesionales que debieron ponerse al frente de un proyecto medio parido por los productores, quienes decidieron levantar una película que apestaba antes de nacer. De entrada, James Wong reconoció que no conocía el manga hasta antes de empezar a rodar la película ¿ENTONCES PORQUE COJONES LE CONTRATARON A ÉL SI EN HOLLYWOOD HAY CIENTOS DE CINEASTAS CAPACES? Así se entiende que Goku se comporte como un chulopiscinas durante toda la película (de esto debemos culpar a la dirección de actores, no al guión, pero es lógico, si el director no conoce la historia...).

Y es que, este Dragon Ball, de cara a los fans es un insulto al no respetar prácticamente nada de la historia original, aportando un guión lleno de agujeros, frases estúpidas y situaciones propias de un telefilme de segunda más que de una producción Hollywood. Personalmente podría aceptarla como historia alternativa a la saga original (los de Star Trek lo hicieron y salieron más o menos airosos) pero es que como película en sí es un desastre: las peleas, los diálogos, los fx, las interpretaciones (el pobre chaval que hace de Goku está fatal), y un largo etc.

Dado que la peli es horrible y creo que no tengo tanto odio en mi interior, prefiero zanjar este post (sin añadir sinopsis ni nada más) no sin antes añadir una pequeña acotación: me encantaría conocer la opinión acerca de alguien que jamás haya visto ni un sólo fotograma o viñeta del Dragon Ball original. Pero me atrevo a adivinar a que tampoco le gustaría a esa persona.

 Puntuación: 0

martes, 1 de abril de 2014

EL LUCHADOR MANCO 2 (Du bi quan wang da po xue di zi)




Reconozco no ser nada fan de la película El luchador manco (1971). No digo que sea un mal film, pero me pareció demasiado loco en su día. Sn embargo su protagonista y director, Wang Yu, sí me cae en gracia, por lo que no dudé en visionar la secuela cuando tuve la oportunidad.  Y me gustó, sin duda mucho más que la entrega inicial. 

Un maestro ciego descubre que dos de sus discípulos murieron a manos del Luchador Manco, por lo que, armado con su letal guillotina voladora, tratará de vengar sus muertes. Con Wang Yu una vez más delante y detrás de las cámaras, como se puede comprobar, se trata de una continuación directa de la primera parte, aunque ésta secuela me pareció muchísimo más entretenida, más divertida e incluso mejor rodada. Las coreografías son de puta madre, la dirección mejora en todos los sentidos, los efectos especiales funcionan mejor, y lo del maestro cargándose a todos los mancos que se encuentra en el camino es de pura traca. Un auténtico divertimento  que invito a descubrir a aquellos que no lo conozcan, pues sin duda pasarán un buen rato.
  
El guión incluye un  torneo de artes marciales muy chulo en el que veremos toda una galería de luchadores para disfrute del espectador. Destaquemos, claro, al indio practicante de yoga, capaz de estirar los brazos para golpear a distancia a sus oponentes (se dice que los creadores del videojuego Street fighter bebieron de este film para confeccionar a Dhalsim). Aunque el plato fuerte de la película, sin duda, es el combate entre Wang Yu y su némesis invidente con odio a los mancos,  Por cierto, un apunte, me encanta el final de la peli por una razón: al finalizar dicha pelea entre “el bueno” y “el malo” conocemos al vencedor, a continuación se inserta un plano general de la situación  y FIN. ¿Por qué no acaban así las películas actuales, que tras el desenlace el espectador aún debe tragarse toda una sucesión de escenas y diálogos intrascendentes? Vean la gran mayoría de éxitos hollywoodienses y entenderán lo que digo. Yo, sin duda, me quedo con El luchador manco 2, sencilla, directa como un puñetazo, PAAM!!    

Puntuación: 8/10