miércoles, 30 de abril de 2014

Una recomendación: A RITMO DE JESS (2013)





José Luis Garci ha dicho, en muchas ocasiones, que a él no le gusta cuando alguien realiza el “making of” de una película suya, y como razón principal argumentaba que son absurdos porque sólo sirven para que el director diga que el rodaje es estupendo y para que los actores hablen de lo mucho que les encantan sus personajes y que siempre habían querido trabajar con el director.  Y es cierto. Existen pocos “como se hizo” que sean realmente interesantes, entre otras cosas, porque lo que suelen ofrecer es  aquello que los responsables de la película en cuestión quieren que salga a la luz, obviando los innumerables momentos negativos que surgen durante la realización de un film (hablo, por supuesto, en líneas generales). Con esto en cuenta, nos es imposible definir A ritmo de Jess  como un “making of” al uso. Sería injusto. Concebido, eso sí, como el diario de rodaje oficial de la película de Jesús Franco  Al Pereira vs the Alligator ladies (2012), este trabajo dirigido por Naxo Fiol (responsable del ya clásico Fernando Project-2001 y fundador del blog Aquí Vale Todo) acaba por convertirse (imagino que sin que Fiol se lo haya propuesto) en el documento definitivo sobre el ya fallecido director madrileño. Lejos de realizar un  documental que ensalce la figura de Franco, Fiol nos presenta una pieza absolutamente imprescindible para comprender un poco más al director de Necronomicon (1969) o Killer Barbys (1996), viviendo a través de sus imágenes el proceso de filmación de una de sus películas con presupuesto cero, con todo lo que ello conlleva. Pero eso no significa que sólo pueda satisfacer  a aquellas personas  interesadas en la figura del citado director, pues más bien es un reflejo REAL de cómo funciona la producción de cierto tipo de cine independiente, ajeno a cualquier tipo de industria, donde no existen ni las reglas, ni la planificación estricta, ni nada que se pueda explicar en una universidad.  Y acaba por resultar extremadamente interesante.     

 Prefiero no comentar aquí ninguna de las situaciones  registradas por la cámara de Naxo Fiol, pues creo que ese primer visionado “virgen” es el que mejor puede funcionar, sorprender e incluso maravillar. Conmigo funcionó si duda.  Únicamente adelantaré (quizá a modo de aviso contra aquellos que crean que pueda tratarse de otra cosa) que la película está montada sin ningún tipo de filigrana técnica, ni adornada con títulos de créditos bonitos, ni con una banda sonora que acompañe la imagen, ni siquiera unos micrófonos potentes  que registren bien el sonido. Nada. Sólo la cámara “estándar” de Fiol capturando imagen y sonido ambiente. Y aunque parezca increíble, en ningún momento se echa en falta nada, pues para la ocasión es no sólo suficiente, sino que acaba siendo la mejor opción para conectar de un modo directísimo con el espectador.  Es perfecto.      
     
La versatilidad de Jesús Franco como “hombre de cine” me permite que pueda nombrar en nuestro blog dedicado a los films de artes marciales una película como A ritmo de Jess. Y es que Franco abordó todos los géneros imaginables, entre ellos, por supuesto, el de acción marcial (bueno, más o menos) ya sea dirigiendo extraños productos como La sombra del judoka contra el Dr. Wong (1985) con Bruce Lyn y Lina Romay, o interviniendo como actor en films de la calaña de Kárate a muerte en Torremolinos (2003) de Pedro Temboury.  Además, considero que cualquier excusa es buena para recomendar firmemente este trabajo hecho por Fiol que acaba de parecer en Dvd.  Una joya.  

martes, 29 de abril de 2014

DRAGON BALL EVOLUTION (2009)


Tenía ciertas ganas de ver esta película, pero cansado de oír una y otra vez lo horrible que era, yo mismo me iba auto-frenando y alargaba el momento. Hasta hace unas noches, que acompañado de uno de mis mejores amigos, decidí (decidimos) que era el momento de enfrentarnos a Dragon Ball Evolution. "No puede ser tan mala" pensábamos. "Será mala, claro, pero no TAN mala" nos repetíamos antes de darle al play. Que inocentes éramos. Que equivocados estábamos. Sin lugar a dudas, este Dragon Ball es uno de los peores filmes de la historia. No del género, sino de todo el cine. No hay duda. Me jode ser tan duro, principalmente por una razón, y es que en el reparto se encuentra uno de mis actores favoritos, el genial Chow Yun-Fat. Pero claro, el pobre es incapaz de salvar el desastre, e imagino que le pagarían una buena cantidad de dinero por interpretar al Maestro Roshi, y la pasta es la pasta. Algo parecido podemos decir del guionista Ben Ramsey (trabajó en Equipo Mortal-1998 y en Promesa sangrienta-2009, las cuales me encantan), debieron ofrecerle el proyecto pagándole lo suficiente como para que aceptase sin más. Incluso el director James Wong tiene cosas más que decentes en su filmografía (¡¡¡colaboró en series como Jóvenes Policías o Expediente X!!! ). Y el pobre ex - cazafantasmas Ernie Hudson también pulula en algunas escenas de la película, en un papel súper desdibujado y que no aporta nada a la trama. Pero todos ellos son buenos profesionales que debieron ponerse al frente de un proyecto medio parido por los productores, quienes decidieron levantar una película que apestaba antes de nacer. De entrada, James Wong reconoció que no conocía el manga hasta antes de empezar a rodar la película ¿ENTONCES PORQUE COJONES LE CONTRATARON A ÉL SI EN HOLLYWOOD HAY CIENTOS DE CINEASTAS CAPACES? Así se entiende que Goku se comporte como un chulopiscinas durante toda la película (de esto debemos culpar a la dirección de actores, no al guión, pero es lógico, si el director no conoce la historia...).

Y es que, este Dragon Ball, de cara a los fans es un insulto al no respetar prácticamente nada de la historia original, aportando un guión lleno de agujeros, frases estúpidas y situaciones propias de un telefilme de segunda más que de una producción Hollywood. Personalmente podría aceptarla como historia alternativa a la saga original (los de Star Trek lo hicieron y salieron más o menos airosos) pero es que como película en sí es un desastre: las peleas, los diálogos, los fx, las interpretaciones (el pobre chaval que hace de Goku está fatal), y un largo etc.

Dado que la peli es horrible y creo que no tengo tanto odio en mi interior, prefiero zanjar este post (sin añadir sinopsis ni nada más) no sin antes añadir una pequeña acotación: me encantaría conocer la opinión acerca de alguien que jamás haya visto ni un sólo fotograma o viñeta del Dragon Ball original. Pero me atrevo a adivinar a que tampoco le gustaría a esa persona.

 Puntuación: 0

martes, 1 de abril de 2014

EL LUCHADOR MANCO 2 (Du bi quan wang da po xue di zi)




Reconozco no ser nada fan de la película El luchador manco (1971). No digo que sea un mal film, pero me pareció demasiado loco en su día. Sn embargo su protagonista y director, Wang Yu, sí me cae en gracia, por lo que no dudé en visionar la secuela cuando tuve la oportunidad.  Y me gustó, sin duda mucho más que la entrega inicial. 

Un maestro ciego descubre que dos de sus discípulos murieron a manos del Luchador Manco, por lo que, armado con su letal guillotina voladora, tratará de vengar sus muertes. Con Wang Yu una vez más delante y detrás de las cámaras, como se puede comprobar, se trata de una continuación directa de la primera parte, aunque ésta secuela me pareció muchísimo más entretenida, más divertida e incluso mejor rodada. Las coreografías son de puta madre, la dirección mejora en todos los sentidos, los efectos especiales funcionan mejor, y lo del maestro cargándose a todos los mancos que se encuentra en el camino es de pura traca. Un auténtico divertimento  que invito a descubrir a aquellos que no lo conozcan, pues sin duda pasarán un buen rato.
  
El guión incluye un  torneo de artes marciales muy chulo en el que veremos toda una galería de luchadores para disfrute del espectador. Destaquemos, claro, al indio practicante de yoga, capaz de estirar los brazos para golpear a distancia a sus oponentes (se dice que los creadores del videojuego Street fighter bebieron de este film para confeccionar a Dhalsim). Aunque el plato fuerte de la película, sin duda, es el combate entre Wang Yu y su némesis invidente con odio a los mancos,  Por cierto, un apunte, me encanta el final de la peli por una razón: al finalizar dicha pelea entre “el bueno” y “el malo” conocemos al vencedor, a continuación se inserta un plano general de la situación  y FIN. ¿Por qué no acaban así las películas actuales, que tras el desenlace el espectador aún debe tragarse toda una sucesión de escenas y diálogos intrascendentes? Vean la gran mayoría de éxitos hollywoodienses y entenderán lo que digo. Yo, sin duda, me quedo con El luchador manco 2, sencilla, directa como un puñetazo, PAAM!!    

Puntuación: 8/10

lunes, 24 de marzo de 2014

EL ÚLTIMO COMBATE (Dragon Ball Z: Tatta Hitori no Seishou Kessen Furiza ni Chounda Z Senshi Songokuu Otosan, 1990)




Al lanzamiento por parte de la distribuidora Trashorama de la película coreana Dragon Ball Zero (1990) debemos sumar ahora la noticia del estreno en salas de una nueva película de animación de la serie protagonizada por Son Goku y sus amigos, de modo que casi podríamos hablar de la existencia de un mini revival de la obra de Toriyama. No digo que esto suponga una moda ni nada de eso (o sí, quién sabe), pero si es el momento perfecto para recordar  algunas de las mejores pelis y/o especiales que surgieron en su momento para rellenar esos recovecos del serial. Y si hace algunos posts  hablábamos de Un futuro diferente (1993) hoy retrocedemos tres años y desempolvamos éste El último combate, quizá “la mejor película de Dragon Ball”.  El film sirve como precuela de TODO lo sucedido en la serie, pues trata sobre los primeros días de vida de Son Goku, conoceremos a su padre, el guerrero Bardock y veremos como Freezer destruye el planeta Vegeta. 

La historia se centra en un comando de guerreros procedentes del planeta Vegeta, encargados de conquistar diferentes planetas y estrellas. Durante una de sus misiones un habitante del planeta conquistado  le concede a Bardock (miembro del equipo) “el don del pre-conocimiento” gracias al cual descubre como su jefe,  El Todopoderoso Freezer, tiene unos terribles planes… Mientras tanto, el hijo de Bardock, Kakarot, acaba de nacer, pero es enviado a un pequeño planeta del sistema solar llamado Tierra…

Con ciertos y reconocibles paralelismos con la historia de Superman, El último combate es una película de 50 minutos de pura acción y ciencia-ficción, que logra algo muy complejo, crear cierta tensión en los momentos dramáticos aunque el espectador (conocedor de la serie) sepa perfectamente cómo va a acabar la aventura.  Me gusta además ese acercamiento a los personajes, viendo como los guerreros se marcan sus juergas en el bar, o como algunos, mientras viajan en las naves, comen galletas con naturalidad. Asimismo, contiene momentos cinematográficamente excelentes, como la escena en que las naves de Bardock y Kakarot/Goku se cruzan en el espacio, o la brillante secuencia inicial, con los guerreros convertidos en gigantescos simios arrasando el planeta de turno. Además, aquí los flashforwards están  bien situados en la historia, haciendo un muy buen uso de éste recurso narrativo. Los combates, como (casi) siempre en Dragon Ball, resultan excelentes para la época en que fueron concebidos, y como siempre ocurre, verlos hoy por primera vez no es como disfrutarlos en su día. Aún así, la escena en que Bardock lucha contra cuatro villanos continua funcionando a la perfección (incluyendo un impagable momentazo gore), no así tal vez, el combate final contra millares de guerreros de Freezer, posiblemente, el peor momento del metraje. 

Con cameos añadidos de Gohan (el abuelo de Goku) y de Vegeta y Napa, acabaremos diciendo que me encantó volver a verla una vez más, y que los que fueron fans de Dragon Ball no deberían olvidarla nunca.

Puntuación: 6/10

jueves, 13 de marzo de 2014

The blade spares none (Dao bu liu ren, 1971)

Cuando a principios de los 70 Raymond Chow fundó Golden Harvest no corrió riesgos y jugó las cartas que conocía bien siguiendo la estela de Shaw Brothers, ya que la primera hornada de films producidos por esta recién nacida fabrica de cine fueron wuxias al estilo clásico con argumentos novelescos como esos que tan exitosa y extensamente había desarrollado la productora de la que venía Chow. El film que nos ocupa es un claro ejemplo de ello. Con un enrevesado relato de venganzas, engaños y traiciones, Yip Wing Cho un novato asistente de director de la Shaw, se encarga de orquestar la constelación de estrellas por las que Chow apostó como abanderados de su nueva marca, algunos ,viejos rostros conocidos como Chiang Nan o James Tien, y otros nuevos, como la preciosa y futura inseparable de Bruce Lee, Nora Miao.
Con una dirección y ritmo aceptables, la película destaca especialmente por su protagonista femenina (Miao) , una auténtica amazona de interminables cabellos negros con
un dominio de las espadas y las coreografías de Han Ying Chieh (el malo de The Big Boss) que ya quisiera Angelina Jolie o cualquiera de esas que se hacen llamar actrices de acción en occidente.
Otro aspecto interesante que toca The Blade Spares None es la figura del Si Fan (los antecesores chinos de los ninjas) en algunas de las mejores escenas de la película, con combates corales muy dinámicos y entretenidos.
En definitiva ,sin estar a la altura de algunos de los productos mas conocidos de la Shaw, estamos ante un film que esta por encima de la media del resto de producciones Golden Harvest.

sábado, 8 de marzo de 2014

STONER (Tie jin gang da po zi yang guan, 1974)




Ésta es una de esas películas que es más interesante lo que hay detrás de ella que el film en sí. Sin duda. Y es que, si no supiéramos nada de ella, la veríamos como una aventurilla de “polis y malos” inofensiva cuyo mayor aliciente es que protagoniza el gran George Lazenby, sin duda uno de los actores más menospreciados e infravalorados de la historia.   Pero, ¿cómo se metió Lazenby en el proyecto? Eso es lo interesante. 

Debemos remontarnos al año 1972 o 73 cuando Bruce lee se encontraba preparando la que debía de ser su segunda película como director, Juego con la muerte, para la cual, necesitaba a un co-protagonista que diera vida a su compañero de bando. Imagino que pensó en varios nombres, pero fue George Lazenby el elegido finalmente. Lazenby comenzaba a ser conocido en aquel momento, al interpretar a James Bond en 007 al servicio secreto de su Majestad (1969), con la que le nominaron a un Globo de Oro. El actor australiano llegó a  firmar un contrato con Raymond Chow (y la productora Golden Harvest) en el que decía que protagonizaría varias películas de acción hongkonesas, y Juego con la muerte debía ser la primera. Como todos sabemos, Lee falleció prematuramente y aquella película se paralizó durante varios años, hasta materializarse en aquel desastre fílmico que se estrenó en 1978, ya sin Lazenby en el reparto.  Sin embargo, ese contrato firmado seguía existiendo, por lo que  Lazenby llegó a interpretar algunas películas de la casa de Chow. Una de esas obras es Stoner, un producto que en un inicio se confeccionó para ser un verdadero blockbuster protagonizado nada menos que por Bruce Lee, Sonny Chiba y Lazenby. Al morir Lee, Chiba pasó del proyecto y siguió con su carrera en Japón, pero Lazenby ya había firmado, de modo que no hubo vuelta atrás para él. De la dirección del film se encargó el bueno de Huang Feng (del que en este blog ya reseñamos Naked comes the huntress -1978) y en sustitución de Lee se optó por cambiarle el sexo al personaje y que lo interpretase la actriz fetiche del cineasta, Angela Mao, excelente artista marcial de carrera ascendente por aquellos años.  El desconocido Jôji Takagi reemplazó a Chiba, y por la trama en roles secundarios encontramos a Betty Ting Pey (quien también iba a estar en Juego con la muerte, pero famosa en la historia dado que Lee falleció en su casa) y a los imprescindibles Sammo Hung, Yuen Biao y Yuen Wah (éstos dos últimos, en realidad ejerciendo de extras). 

El argumento es sencillísimo y parece en realidad escrito en una tarde: una nueva droga amenaza a la ciudad. Quienes la consumen ven incrementado su apetito sexual y en dosis elevadas puede provocar la muerte. Dos agentes de la Ley de distintos países (Mao y Lazenby) trataran de desmantelar a los traficantes. La sombra del éxito de Operación dragón (1973) es alargadísima, y aunque aquí no haya ningún campeonato de artes marciales de por medio, la idea de asemejarse a ese look norteamericano de los 70 y algunos conceptos de guión (los sótanos subterráneos donde se fabrican las drogas, escenario perfecto para las luchas finales) no dejan ninguna duda de lo mucho que caló el film de Robert Clouse.  Es cierto que en las escenas marciales George Lazenby no es precisamente un fuera de serie (aunque en la pantalla trate de serlo), pero lo compensa con creces con ese carisma que desprende durante todo el metraje (es un gran actor, véase por ejemplo el sublime giallo que protagonizó, ¿Quién la ha visto morir?  de 1972). Además, para deleitarnos con las peleas ya tenemos a Angela Mao o a Sammo Hung, quizá no en sus mejores papeles, pero cumpliendo de sobra, eso sí, con su cometido.

Por supuesto que Stoner no es una gran película, ni mucho menos. Se nota que el cineasta Huang Feng metió el piloto automático a la hora de dirigir, la historia no cuenta absolutamente nada (olvídense del rollo filosófico que sí se marca la mentada Operación dragón), algunos combates pueden resultar acartonados, etc. Sin embargo, le tengo cierta simpatía al film al estar protagonizado por un actor que me chifla y por pensar mientras lo veo en lo que “pudo haber sido y no fue”.       


Puntuación: 7/10