martes, 20 de agosto de 2013

CAMPEÓN DE CAMPEONES (Best of the best, 1989)




Duele bastante comprobar (y es algo que se lee mucho por los blogs) como el paso del tiempo puede destrozar  por completo una película que de niño uno idolatraba. Campeón de campeones es un buen ejemplo de ello. Convertida hoy en un mini-clásico por aquellos que la disfrutamos a principios de los 90 (ya sea en la tele o alquilándola), la historia de los cinco luchadores norteamericanos que viajaban a Corea para disputar la final de un importante torneo de artes marciales, caló lo suyo, y verla en compañía se convirtió en ritual. Y es que ofrecía lo que prometía, es decir, peleas y poco más. Porque claro, ¿para qué más? El problema viene cuando la visionamos hoy. Las peleas no son todo lo espectacular que uno (yo al menos) recordaba,  la construcción de los personajes no me parece del todo correcta (el rol que ejerce Chris Penn llega a poner de los nervios), la música ochentera no es tan molona como parece, el rollo zen de la entrenadora puede cansar un poco, etc. Aún así, se trata de una película la mar de entretenida, de construcción sencilla (el guión se divide en cuatro partes muy diferenciadas: presentación-reclutamiento-entrenamiento-torneo) y, gracias a la presencia de Phillip Rhee (auténtico motor de la propuesta, pues es  guionista, productor y co-protagonista) podemos disfrutar de algunos combates estupendos, dado que Rhee es un excelente luchador. Su némesis lo interpreta Simon Rhee (otro crack) y el combate final entre ambos es sin duda lo mejor de la película. Y la conclusión de la trama, la cual evidentemente no destriparé, continúa pareciéndome muy emotiva.  
Phillip Rhee
Eric Roberts ejerce de cabeza de cartel y da el pego como experto luchador, de igual manera que John Saxon lo hizo en Operación dragón (1973), esto es, cumpliendo sin más.   Interpretando a su madre tenemos a la oscarizada Louise Fletcher (Alguién voló sobre el nido del cuco, 1975). Los entrenadores del equipo USA  son nada menos que James Earl Jones y Sally Kirkland (ambos con nominaciones al Oscar en sus curriculums) y entre los secundarios encontramos a Kane Hooder (Jason en la mayoría de entregas de la saga Viernes 13) interpretando a un broncas en una escena de bar. También  llama la atención la aparición sorpresa de Edward Bunker (ya sabéis, el Señor Azul en Reservoir Dogs-1992 y conocido escritor en la cultura underground) interpretando al padrino del hijo de Eric Roberts. Quizá se deba a que Bunker fue uno de los  guionistas de El tren del Infierno (1985), la peli con la que Roberts logró una nominación a los Premios de la Academia Americana.     

Puntuación: 6/10

lunes, 19 de agosto de 2013

CUENTOS DE LA LUNA PÁLIDA (Ugetsu Monogatari, 1953)




Con esta indiscutible obra maestra del legendario cineasta japonés Kenji Mizoguchi abrimos una pequeña rama en nuestro blog, en la cual aparecerán algunos títulos que, aunque no pertenezcan por completo al género de las artes marciales, si contienen algunos rasgos característicos (personajes, situaciones, etc) de ese tipo de cine.
Cuentos de la luna pálida está ambientada en el Japón del Siglo XVI, y cuenta la historia de dos humildes campesinos, Tobei y Genjuro, ambos casados, y ambos con ambiciosos sueños y objetivos. Genjuro trabaja las vasijas como hobbie, aunque en su deseo estaría el abandonar los campos y convertirse en vendedor, ganándose la vida como alfarero. Por su parte, Tobei desea a toda costa convertirse en samurái, y no dudará en trabajar como asistente de Genjuro para conseguir el dinero necesario con el que comprar una armadura y una lanza. Un día, a Genjuro se le aparecerá una bellísima joven que le hace un pedido, a condición de que el alfarero se lo lleve directamente a su castillo. El hombre acepta sin saber quién es realmente aquella misteriosa mujer…
Excepcional historia de fantasmas (que no de terror) en la que se demuestra, una vez más, lo mucho que le interesaba a Mizoguichi el papel que una mujer puede representar en la vida de un hombre.  Codicia, poder, metas inalcanzables y castigos divinos en una película que como decía al principio, no es exactamente de artes marciales, pero me fascina de sobremanera el personaje de Tobei y como enfoca su pasión por el arte de la lucha. Resulta interesante comprobar el alto estatus que poseían los samuráis en aquellas fechas, y como las gentes de a pie se sentían fascinados por sus acciones. Memorable también el momento en que Tobei consigue asesinar a un notable guerrero (gracias eso sí, a una equivocación) y como logra formar parte del clan de samuráis con el que él soñaba.
Cuentos de la luna pálida se convierte, de este modo, en la primera gran obra maestra que aparece en nuestro blog.  

Puntuación: 9/10

martes, 13 de agosto de 2013

Shi fu chu ma (The Old Master, 1979)

I'm Popeye the sailor man
I'm Popeye the sailor man
I'm strong to the fin-ich
Cause I eats me spin-ach
I'm Popeye the sailor man.
No pequeños saltamontes, no estoy esquizofrénico perdido y tampoco es que considere a Popeye como una pieza clave del genero que tocamos aquí. La cosa es que los protagonistas de este pequeño engendro de las artes marciales se pegan un bailoteo al ritmo de esta pegajosa melodía en una discoteca al más puro estilo Tony Manero. A priori pensaréis, ¿bueno y qué? ¿No hay un montón de comedias de artes marciales con sus protas haciendo el subnormal? Y tendréis toda la razón, la única diferencia es que en esta, uno de los protagonistas es un señor de 74 años que atiende por el nombre de Yu Jim Yuen. ¿Todavía no? Lógico, los occidentales normalmente somos muy malos con los nombres chinos, pero ¿y si os digo que se trata de uno de los mas grandes maestros de la Opera de Pekín de Hong Kong y fundador de los 7 Little fortunes (grupo de sus mejores alumnos en el que se encontraban nombres como Yuen Wah, Yuen Mao, Sammo Hung, Jackie Chan, Yuen Biao, Yuen Qiu o Corey Yuen) ? Como diría el Cigala: "La cosa cambia". ¿Como se dejó ridiculizar de tal manera? Quizá no lo sabremos nunca.

Después de dedicar 20 años a entrenar jóvenes promesas de la Opera de Pekín, en 1973 Yuen decidió expandir sus enseñanzas aceptando la invitación de un grupo de Opera establecido en San Francisco (EEUU). Durante ese periodo se produjo el boom Jackie Chan y desde ese momento las productoras empezaron a perseguir a Yu para que rodara su propia película. Después de mucha insistencia aceptó trabajar a las ordenes del taiwanés Joseph Kuo (Los 18 hombres de bronce 1976) en la película que nos ocupa, inicialmente llamada The Intrigue con William Loui (Karate Kiba 1976) como coprotagonista.

Del mismo modo que hizo el  6 años antes, la película empieza con Yu llegando a EEUU para visitar a sus alumnos que regentan un gimnasio endeudadísimo con la mafia. Aprovechando la llegada de su maestro, el alumno mas mayor de Yu lo engaña usándolo en peleas contra alumnos de otras escuelas y apostando dinero en ellas. Después de humillar con victorias aplastantes a una lista interminable de luchadores, el gimnasio consigue pagar todos las deudas con la mafia, pero al mismo tiempo despierta la ira de las escuelas rivales que se conjuran para derrotar al gran maestro.
Antes del ataque, Yu descubre las artimañas de su alumno y enfadadísimo decide marcharse a casa de un joven William Louie que le ofrece cama y comida gratis a cambio de que le transmita sus conocimientos de Kung Fu. Estando el maestro fuera, el gimnasio es derrotado con facilidad pero en un ultimo gesto de bondad Yu aparece con su nuevo alumno Louie y devuelven las cosas a la normalidad a base de bofetadas.

La pelí es paupérrima, intenta ser una medio comedia pero fracasa en todos los intentos (lo consigue involuntariamente en otros) y en muchos momentos el nivel es de producción turca guarra.
William Louie es un tipo valido se nota en como se mueve pero (imagino que influenciado por Fiebre del Sábado Noche) a su personaje, un autentico fanático del baile, le da por imitar los movimientos de un robot y aplicarlos en su Kung Fu, sumándole cutrez, inverosimilitud y restándole velocidad a los combates además de no tener ni puta gracia. Yu esta doblado en todos los combates que hace excepto en algún puñetazo muuuuy facilón por lo que desgraciadamente no se puede ver ni un indicio de su técnica, eso si donde no se le dobla es en una escena de discoteca donde baila junto a una gorda rubia de 200 kilos al ritmo de Popeye el marino, quedando esto muy lejos de lo que se espera a nivel de seriedad y respetabilidad  de una figura como Yu Jim Yuen, en mi opinión merecedor de un papel en clave mas cercana al Wong Fei Hung que encarnó Kwan Tak Hing.
Del resto de cosas hay poco que destacar, las escenas de entrenamiento tienen alguna acrobacia interesante de Louie y un tributo a Rocky en el que la locura se apodera del guionista y podemos ver a Yu (un doble obviamente) un viejo de 70 y tantos, corriendo a la misma velocidad que Stallone culminando la carrera en lo alto de una escalinata. Aplausos.
Los actores en general rozan el borderline, las peleas son malísimas, sin ritmo, cortadas, hay varias batallas campales totalmente desordenadas, solo se salva de la quema una que se desarrolla en el tejado de un edificio en la que se ve a Louie muy en forma contra un sorprendente David Pedernera (7ºdan de taekwondo).

En definitiva, con esta "cosa" llamada The Old Master solo se puede sentir pena y decepción,  aplicable al film lo mismo que dijo una vez Yu sobre las películas de Jackie: "En sus películas no aprovecha toda su capacidad"








martes, 6 de agosto de 2013

The Young Dragons (1974)

Bonito barato hermanos y hermanas... ¡La primera película de John Woo! Pocas o ninguna review de este film rondan por ahí en castellano. Pero no me deis las gracias, siendo John Woo lo hago con todo el gusto del mundo; bromas a parte, The Young Dragons es una película que perseguí durante mucho tiempo, concretamente hasta el verano del año pasado en el que viajé a Hong Kong y después de una búsqueda exhaustiva de varios días por todas las tiendas de Kowloon, por fin encontré mi tan deseado DVD.  Durante la búsqueda, descubrí lo tristemente desconectada que está la juventud (y los no tan jóvenes) de ese cine que caracterizó tanto tiempo aquel territorio, aunque por lo menos todavía se puede encontrar material tan interesante como este.

John "Truffaut" Woo después de trabajar a las órdenes de Chang Cheh como asistente de dirección en películas de la Shaw como Boxer from Shantung (1972), The Water Margin (1972) o The Blood Brothers (1973), tuvo a los 26 años su primera oportunidad como director con The Young Dragons, producida con los ahorros de un amigo suyo y convirtiéndose así en uno de los directores mas jóvenes de Hong Kong, ya que la industria del lugar no solía confiar en la gente joven y sin experiencia para tareas tan importantes. Debido a su contenido ultra violento, la película no superó la censura hongkonesa y fue prohibida, por lo que Woo y su amigo ,decidieron vender los derechos a la Golden Harvest de Raimond Chow para que la cortaran, remontaran y así poder ser distribuida.

La película nos sitúa al final de la guerra civil china, en una región asolada por la actividad de las tríadas en la que el prota (Yu Yeung), un vividor experto en artes marciales y líder de una pequeña banda se enfrenta a los gánsteres para sacar tajada. Al mismo tiempo, llega a la ciudad un inspector de Shanghái (Lau Kong) también virtuoso del combate para investigar lo que esta sucediendo en la zona; después de dialogar con los puños durante un rato, entre ellos nace una gran admiración mutua como maestros en Kung Fu ,lo que les hará unir fuerzas contra los malos a pesar de tener objetivos diferentes.

Con este poco brillante (aunque distinto) y mediocremente escrito guión de Woo y el celebérrimo y ultra fecundo guionista de la Shaw, Ni Kuan,  Woo inició su camino confeccionando un producto bastante normalito. La película no llega a aburrir, pero todo lo que no son las peleas es bastante anodino en general ya que mina el desarrollo de la intriga dándole (probablemente por motivos comerciales) minutos y minutos al personaje de una prostituta medio enrollada con el prota, interpretada por la famosa y sexy Hu Ching. Toda una lástima, porque el fabuloso elenco de actores en el que se incluye un cameo del propio Woo, hubiera podido dar mucho mas de sí.

Yu Yeung para mi gusto no acaba de encajar como protagonista (a pesar de que ejecuta excelentemente las funcionales coreografías diseñadas por Jackie Chan y demuestra tener una gran velocidad y capacidad física) por su físico e interpretación que parecen hechos para emular a David Chiang, lo que resulta bastante molesto.  En el eterno personaje chungo a mas no poder, malo de cojones, peligrosísimo con los puños y con esa cara de cerdo, Fung Hak On como siempre, encarna al némesis de los dos héroes, probablemente de lo mejor de la peli junto con Lau Kong, que pese a no tener mucho texto, rebosa carisma con esa faz tan característica.
En las esferas superiores de la tríada junto con Fung Hak On, tenemos al mítico Cheng Lui (The One Armed Swordsman 1967) en un papel algo chorra aunque con una buena escena de lucha y a un efectivo Chiang Nan como líder absoluto de los gánsteres.

 Donde el film cobra verdadero interés, especialmente para los fanáticos del director Cantonés, es en los aspectos definitorios de su estilo, ya muy presentes en este, como por ejemplo la marcadísima (casi inverosímil) fraternidad entre personajes masculinos que se admiran y respetan , el uso de alguna que otra cámara lenta exageradísima y en el aspecto formal, un evidente interés en encuadres mas rebuscados de lo que normalmente nos tiene acostumbrados Golden Harvest en películas de Kung Fu, situándose la cámara mas baja de lo normal... entre flores buscando la composición... la violencia estilizada...(claramente influenciado por Chang Cheh) y sobretodo el uso de travellings en las peleas para dinamizar la escena en lugar de dejar la cámara estática y ceder todo el movimiento a la coreografía de los actores.

En resumen, para los que gusten del cine de Kung Fu, una película para pasar el rato, básica por razones obvias para lo fans de Woo y eludible para los profanos.







sábado, 3 de agosto de 2013

ICARUS (2010)



No se muy bien la razón, pero la gran mayoría de los héroes de acción han decidido, en algún momento de sus carreras, probar suerte en la dirección cinematográfica. La lista es interminable: Tony Jaa, Van Damme, Steven Seagal, Bruce Lee, Jackie Chan, John Liu, Bruce Le, etc. etc. Nuestro sueco favorito, Dolph Lundgren, no podía ser menos. En su trayectoria como cineasta ya lleva confeccionados varios films de acción siendo este Icarus el último hasta la fecha.
La historia es más bien sencilla: Edward (Lundgren) es un divorciado padre de familia que, a los ojos de la mayoría, trabaja en una aburrida oficina en EE.UU. Pero esa es una identidad secreta, ya que, bajo el nombre en clave de Icarus, ejerce de asesino a sueldo. Tiempo atrás trabajó para la mafia Rusa, pero ahora, se dará cuenta de que no puede confiar en nadie, pues aquellos que parecían sus aliados, comienzan a traicionarle.
Icarus es la primera película que veo dirigida por Lundgren, y tras esta experiencia puedo asegurar que no será la última. La película funciona perfectamente, pues el sueco  se decanta por un estilo de dirección sencillo, sin demasiados artificios. Va directo al grano. Quizá erre un poco en los juegos de cámara lenta, al no estar empleados de la mejor forma posible, aunque tampoco son deleznables, ni mucho menos. Pero una pregunta vino a mi cabeza durante el visionado: ¿por qué Lundgren intenta en todo momento evitar mostrarnos a las chicas desnudas con planos algo forzados, o corta cada vez que alguien está a punto de morir, y sin embargo, no le molesta deleitarse con un primer plano de un cadáver en descomposición y con la barriga abierta? Curioso, curioso, aunque por ahí he leído que existe una versión uncut  Por otro lado, muchos son los que han criticado el uso de la voz en off como recurso narrativo. A mí personalmente no me ha molestado en esta película en concreto, lo veo más bien como una manera fácil de salir del paso en un tipo de producto que no necesita mayor complicación.
Y delante de las cámaras Lundgren demuestra que, pese a los años, se halla  en perfecta forma: se tira al suelo cuando hace falta, rompe todas las gargantas necesarias, reparte plomo sin problemas, e incluso, en una pelea memorable dentro de un  gimnasio le traviesa  a un villano su cráneo con una barra de hacer pesas… el problema es que lo hace con su hija presente! Las peleas (escasas, pero de impresión) están bien resueltas, aunque quizá se niote demasiado que el montaje ha ayudado un poco. Aún así, funcionan, convirtiéndose Icarus en una apetecible mezcla de tiros, hostias y malos malísimos, perfecta para consumir una tarde dispuesto a pasar un rato.  
A parte de Lundgren, en el  reparto destaca Bo Svenson (protagonista de la genial Aquel maldito tren blindado, 1978 y hoy en día, secundario de lujo en varios films de Tarantino) en un papel muy similar al que hizo William Hurt en Una historia de violencia (2005).  Otra razón más para no perderse Icarus.

Puntuación: 5/10

jueves, 1 de agosto de 2013

JUEGO CON LA MUERTE (Game of death, 1978)



Ya se ha escrito y hablado muchísimo de esta película, de modo que creo que poco es lo que puedo aportar, pero como en un post posterior quiero comentar la menos conocida  El último combateGame of Death 2 (1981), creí oportuno al menos reseñar brevemente esta extrañísima primera parte.
Como muchos ya saben, Game of Death iba a ser en principio la segunda película que dirigiría Bruce Lee, con producción de Raymond Chow. La historia en principio era sencilla (resumiendo mucho, un grupo de luchadores se adentran en una pagoda de varios pisos asediada por diferentes rivales) y el reparto contaba con nombres tan conocidos como James Tien, Kareem Abdul Jabbar, Dan Inosanto, George Lazenby  y el propio Lee. El rodaje comenzó sin problemas, pero se vio interrumpido cuando unos directivos hollywoodienses le ofrecieron a Lee la oportunidad de protagonizar Operación dragón (1973) una película para la Warner Bros. El problema-disgusto-desgracia llegó cuando a mediados de 1973 Lee falleció repentinamente, quedando entonces Game of death inacabada.
Años después,  el productor Raymond Chow decidió que aquella película de Lee debía ser terminada, de modo que inició una de las pre-producciones más locas que se conocen en la historia del cine. Ignorando por completo el guión original de Lee, Chow creyó que lo mejor era realizar una película de acción al estilo Hollywood, con persecuciones, tiroteos, explosiones y todas esas cosas. De ese modo contrató a Robert Clouse (director de Operación dragón entre muchas otras) para que escribiera un guión acorde con la nueva propuesta y que se encargara de dirigir la película. Se confeccionó, de ese modo, un reparto en principio más comercial que incluía las presencias de los oscarizados Gig Young y Dean Jagger, pero también la de Bob Wall (un habitual en la filmografía de Lee). El principal problema fue la, evidente, ausencia de Bruce Lee, por lo que se recurrió al uso de varios dobles (entre ellos Yuen Biao), insertos de planos de sus anteriores películas (doblando los diálogos ajustándolos al nuevo guión) y mil y un trucos más que intentaron disimular la falta de Lee.  Evidentemente no lo consiguieron. 

La trama es la siguiente: Billy Lo es un actor de cine muy taquillero que es acosado por la mafia día sí día también. Durante una jornada de filmación recibe un disparo por parte de un criminal. Todo el planeta (pues se trata de una súper-estrella) cree que ha muerto, pero en realidad, Billy finge su muerte para acabar por sorpresa con la banda de mafiosos.  Como el lector observará, nada que ver con la aventura existencial iniciada en el guión original de Bruce Lee, pero aún así, Chow, Clouse y el resto se las ingeniaron para poder introducir en el guión algunas escenas ya rodadas por Lee, siendo aquellos los mejores momentos del filme.     
Los de producción tantearon a diferentes personalidades para que realizasen algún papel en la película. Kareem Abdul Jabbar y Chuck Norris, por ejemplo, le dijeron a Chow y los suyos (imagino que amablemente) que se fueran a la puta mierda, pues claramente veían que se trataba de un producto confeccionado para explotar la fama de Lee. Por esa razón sorprende (y mucho) que artistas como Dan Inosanto, Sammo Hung, Roy Chiao o Yuen Wah sí aceptasen participar en la película, aunque me gusta pensar que más bien fueron engañados. Y aun tratándose de un largometraje de tan baja calidad, merece la pena tenerlo en la colección por tres motivos:
-La película es tan sumamente mala que es imposible no reírse con ella, convirtiéndose de este modo en lo que los expertos llaman “comedia involuntaria”.
-Como decíamos, el metraje incluye diferentes escenas que Bruce Lee logró dirigir en vida, como el combate entre James Tien y Jabbar o la pelea entre el propio Lee e Inosanto, esta última, con una exhibición del manejo de los nunchakus por parte de ambos que deja con la boca abierta y que se convierte, a mi juicio, en uno de los mejores momento de la filmografía de Lee (y la mejor escena de juego con la muerte sin duda).
- El soundtrack original fue compuesto por el genial John Barry, otorgando de ese modo cierto toque de calidad. 
Finalmente Juego con la muerte se estrenó en 1978 y se convirtió en un éxito de taquilla, pues el público se moría de ganas de ver una vez más al autentico Bruce Lee en pantalla grande, aún saliendo este tan solo unos nueve minutos. La secuela no tardó en llegar, y pronto será analizada en nuestro blog. 


Puntuación: 5/10