jueves, 9 de noviembre de 2017

HONG KONG CINEMA (Cinema of vengance, 1994)


Interesante documental filmado en los años noventa por Toby Russell que analiza la industria del cine de Hong Kong desde prácticamente sus inicios, haciendo hincapié en los éxitos de personalidades como Bruce Lee, Run Run Shaw, Jackie Chan o John Woo. Para tal fin, el realizador llena el metraje con segmentos de películas conocidas -ahí están “El camino del dragón” o “El mono borracho en el ojo del tigre”-, apoyándose además en entrevistas exclusivas con Jimmy Wang Yu, Don “The Dragon” Wilson o Sophia Crawford entre muchos otros. Y aunque visto hoy pueda parecer que no aporte nada nuevo -más bien al contrario, pues por ejemplo aparece una conversación con Bruce Li que ha podido apreciarse en otros documentales de Russell-, cierto es que un proyecto de estas características tenía mucho sentido en el momento de su estreno por diferentes razones, pues por un lado coincide con el boom del cine HK de finales del siglo XX, y por otro habría que recordar que por aquellas fechas internet no funcionaba como hoy la conocemos, así que tener acceso a determinado material audiovisual era complicado, y encontrarse con una recopilación de los momentos estrella de las figuras más importantes del mercado asiático era un regalo para el aficionado al género wuxia y a las películas encuadradas en el movimiento del heroic bloodsheed.

Aunque tampoco sería justo ver la cinta como un mero compendio de imágenes y declaraciones inocuas. Ni mucho menos. A lo largo de metraje podemos deleitarnos con atractivas escenas realizadas “detrás de las cámaras” pertenecientes a producciones de Wong Jing o el citado John Woo; de igual modo también son atrayentes las declaraciones de invitados como Ti Lung, que da una charla sobre cine taiwanés, o el productor Menahem Golan, contestando a un cuestionario sobre su etapa en el cine-ninja. Con una estructura más cercana al reportaje que al documental propiamente dicho, “Hong Kong Cinema” es, a fin de cuentas, un encantador largometraje con el que el aficionado se lo pasará en grande, al mismo tiempo que un excelente primer acercamiento a una cinematografía tan atractiva como es la hongkonesa.

Nota 6/10   

lunes, 23 de octubre de 2017

SITGES 2017. Películas vistas por los responsables de Dim Mak Cinema.


Un año más, el equipo de Dim Mak Cinema pasó unos días en el marco del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya-SITGES con el objetivo de disfrutar un poco de su extensa programación. En el siguiente texto ofrecemos un repaso con todo lo que pudimos contemplar:

Dhogs” (Andrés Goteira, 2017). Sección Oficial. El debut en la gran pantalla del cineasta gallego Andrés Goteira es un atrevido proyecto con un inicio desconcertante que hace imposible adivinar el camino por el que realmente circula la película. Pero una vez aceptado el juego, la cinta te atrapa cual montaña rusa, sorprendiendo cada minuto que pasa, desembocado en una espiral de violencia con un marcado mensaje que mejor no desvelar. Magnífica en definitiva, una de las sorpresas más agradecidas de 2017. Javier Pueyo.



Los Come-Gusanos” (Herb Robins, 1977). Sección Brigadoon. Con el fin de rendir homenaje al cineasta Ted V. Mikels, fallecido el pasado 2016, la sección Brigadoon programó un par de títulos de su singular filmografía. “Los Come-Gusanos” fue uno de ellos, un sucio y divertido pasatiempo gore en el que Mikels ejerció de productor. Su título ya aventura el argumento: un granjero loco obliga a sus vecinos californianos a ingerir gusanos, sufriendo después unas extrañas transformaciones en sus cuerpos. La diversión está asegurada, al igual que el mal rollo, por supuesto. Javier Pueyo.

El espectro de Justine” (Jordi Gigó, 1986). Sección Brigadoon. Dentro del ciclo de películas interpretadas por Tony Isbert -Premio Nosferatu 2017-, Sitges proyectó uno de los títulos más escondidos de nuestra cinematografía, hallado hace pocos años gracias a una de sus actrices protagonistas. En él se planta un ejercicio metacinematográfico en el que un equipo de rodaje se embarca en la filmación de un largometraje basado en las historias del Marques de Sade; el terror comienza en el momento en que una de las actrices es atacada por extrañas presencias. Correcto y eficaz, un filme de género puro con algunos problemas en su concepción, pero que resulta agradable de ver. Javier Pueyo.


La villana” (Jung Byung-Gil, 2017). Sección Oficial. El trailer y las primeras criticas prometían un filme espectacular y frenético en la linea de “John Wick” o “The raid”. Pero tras su excelente primera secuencia, “La villana” se apaga quedándose a medio gas en un melodrama sensiblero cuyo guion esconde una historia mil veces vista ya (“Nikita”, “Black Cat”...). Mal narrada y con un extraño empleo de los flash-backs, cierto es que a lo largo del metraje se presentan buenas escenas de acción y artes marciales, pero no justifican en absoluto las más de dos horas de duración del filme. Muy decepcionante. Javier Pueyo.


Video Bizarro Local 63” (Dolores Montaño y Mariano Juárez, 2016). Sección Brigadoon. Excelente cortometraje documental de nacionalidad argentina que relata los últimos días de existencia del videoclub Mondo Macabro, recinto especializado en el género fantástico y de terror. Poseedor de una realización sencilla y directa, sus directores no esconden su sentimiento de nostalgia y respeto, capaz de contagiar a todos sus espectadores. Javier Pueyo.



Rebobinando: la edad de oro de los videoclubs” (José Fernández Riveiro, 2017). Sección Brigadoon. Interesante documental que explica la entrada de los videoclubs en nuestras vidas. Apoyándose en los testimonios de Jesús Palacios, Ricard Reguant, Antonio Mayans, Víctor Olid, Lone Fleming, Jenny Llada o Luigi Cozzi entre muchos otros, se nos narran aventuras y curiosidades de una época muy significativa e importante, imprescindible para entender el cine actual. En este sentido, no faltan las alusiones al cine de artes marciales, al slasher o a las comedias de Mariano Ozores. En cuanto a su acabado formal, la cinta muestra un montaje eficiente que permite seguir la historia a la perfección sin aburrir en ningún momento, aunque en ocasiones Fernández Riveiro peque de introducir en su película anécdotas que no vienen al caso -cierta historia relacionada con el rodaje de “El día de la Bestia”, por ejemplo”-. Con todo, un reportaje satisfactorio y recomendable que conectará con todos aquellos que quieran acercarse un poco más a la cultura del VHS. Javier Pueyo.

Bloodlands” (Steven Kastrissios, 2016). Sección Brigadoon. Albania aporta con “Bloodlands” un producto de carácter independiente que parte de una interesante premisa basada en explotar el folclore fantástico de su región, pero que desgraciadamente se pierde en un enfoque demasiado interesado en cumplir los estereotipos del género no aprovechando el potencial de crudeza y texturado de las latitudes de las que proviene, convirtiendo la parte final del film en un desfile de acción festivo-sangriento habitual en las fan movies de los últimos tiempos. Ed Chigliak.

Maligno” (Paco Bardales y Martín Casapia Casanova, 2016). Sección Brigadoon. Desde Perú nos llegaba esta pequeña obra que pretende reflejarse en las llamadas J-Horror Movies pero sin olvidar sus raíces andinas, creando una adecuada amalgama que se traduce en una sobria película de terror, perfecta para disfrutar en comunidad. Muy entretenida. Javier Pueyo.



November” (Rainer Sarnet, 2017). Sección Oficial Fantàstic Discovery. Imágenes poderosas y una atmósfera inquietante son algunas de las armas que emplea Sarntet para construir esta pesadilla filmada en un hermoso blanco y negro. Un cuento terrorífico lleno de extrañas criaturas y demonios capaz de atravesar nuestras mentes con imágenes difíciles de olvidar. Un tanto pretenciosa, puede ser, pero no se le pueden negar las virtudes a esta cinta que gracias a los festivales ya ha recorrido medio mundo desde su estreno a principios de este año. Javier Pueyo.

Arder” (David González Rudiez, 2017). Sección Noves Visions Plus. “Esta película no tienen sonido. Tampoco acompañamiento musical. Transcurre en estricto silencio”. Con este rótulo arrancaba la propuesta kamikaze, más bien experimental, de González Rudiez, en la que un vagabundo lleno de culpa y dolor recorre las calles de Madrid; un demonio penetra en su camino. Un filme mágico y cautivador, no apto para todos los públicos, claro está, cuya carrera comercial será, cuanto menos, compleja. Javier Pueyo.



Death Duel” (Yuen Chor, 1977). Sitges Clàssics. Cualquier ocasión es buena para disfrutar de un clásico de la Shaw Brothers en pantalla grande. El cine Prado ofreció esa oportunidad proyectando este sobresaliente drama de acción lleno de venganzas y traiciones. Tung-Shing Yee nos regala uno de sus mejores papeles escoltado por un reparto de infarto: Ti Lung, David Chiang, Lo Lieh... Javier Pueyo.

Diesel” (Juls Gars, 2017). Sección Brigadoon – Maratón Imagen Death. Simpático cortometraje ambientado en una carretera desértica en el que un pequeño malentendido desencadena todo tipo de situaciones violentas. Rodado de un modo correcto, se detectan buenas intenciones en su realizador, por lo que no sorprendería encontrar otros favorables trabajos en una futura filmografía. Javier Pueyo.



Bonus:

Dos documentales estrenados en el marco de Sitges en la sección Panorama Documenta conocieron un estreno simultaneo en la plataforma de Filmin, estando así a disposición de todo aquel espectador que pretenda alquilarlos. Por un lado “World of Darknees” (de Kevin Lee y Giles Alderson), un estudio sobre los juegos de rol en los años 90 y su influencia en la cultura actual; haciendo hincapié en el conocido “Vampiro: La Mascarada” se realiza un ameno informe, atrayente sin duda. La otra película es muy superior, no obstante: “Drácula-Barcelona”, de Carles Prats, sublime análisis del movimiento audiovisual catalán de principios de los setenta desde el prisma de dos largometrajes muy concretos, “El Conde Drácula” de Jesús Franco y “Vampir Cuadecuc” de Pere Portabella. Imprescindible. Javier Pueyo.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

¡DIM MAK ENTREVISTA A JOSÉ FERNÁNDEZ RIVEIRO!


Seguimos con la tónica del año pasado: en unos días arrancará una nueva edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges -que este año celebra su 50º aniversario- y para calentar motores entrevistamos a algunos de los cineastas con película en la programación. Hoy le toca el turno a José Fernández Riveiro, autor de “Rebobinando: La edad de oro de los videoclubs” un documental que podrá verse en la sección Brigadoon del afamado certamen.


-¿Cómo nace “Rebobinando: La edad de oro de los videoclubs”? ¿Qué causas te llevaron a la realización de este documental?

Crecí entre películas VHS porque mis padres trabajaban vendiéndolas, por eso desde que tengo uso de razón recuerdo estar todo el día poniendo cintas y viendo absolutamente de todo. Desde el "Alien" de Ridley Scott hasta las joyas de la Filmark.. Así que me apetecía hacer un pequeño homenaje a los videoclubs , y recordar todo lo que nos han dado a muchos amantes del cine

-Imagino que perteneces a esa generación de cinéfilos que creció alquilando películas en los videoclubs. ¿Cuáles eran tus géneros favoritos? ¿Tenías alguna cinta predilecta?

Era un ritual muy especial. La sensación que te invadía cuando llegaba el fin de semana para ir con tu familia al videoclub y escoger películas creo que solo la pueden conocer aquellos que la vivieron. Porque llegabas allí y la oferta era tan grande que tirabas a por todo. Aunque a veces las carátulas te engañasen vilmente y te llevases unos chascos enormes . Pero era parte del encanto del videoclub, en cierto modo te dejabas engañar , así que por entonces no tenía un genero favorito. Veía muchísimo terror, pero también muchas de las llamadas ¨españoladas¨. De hecho es muy posible que "El liguero mágico" de Mariano Ozores sea la película que más veces he visto en mi vida. Estoy seguro de haberla visto más de cien veces. 

-En la actualidad hay mucha gente que colecciona cintas de VHS, rescatando títulos antiguos difíciles de encontrar. ¿Qué te parece dicho fenómeno?

Como con casi todo lo relacionado con la nostalgia y el coleccionismo creo que a pesar de perder parte de su esencia a la hora de meterse el dinero de por medio, resulta esencial para sacar a la luz algunos títulos prácticamente perdidos. Yo mismo empecé de niño una colección que sigo aumentando poco a poco, aunque me cueste de vez en cuando alguna riña en casa. Porque aunque muchas películas se hayan reeditado en DVD o incluso estén disponibles en Internet, la sensación de verla en su formato original y tenerla físicamente, con su carátula y en muchos casos hasta la alarma del videoclub...es otra cosa.



-En tu documental aparecen entrevistados nombres imprescindibles como Manuel Zarzo, Luigi Cozzi, Andrés Pajares, Lone Fleming, Antonio Mayans, José Lifante, Jenny Llada o el periodista Jesús Palacios. Imagino que debió ser complicado reunirlos a todos...

Eso es sin duda algo que habitualmente la mayor parte de la gente no tiene en cuenta, pero al mismo tiempo es lo más extenuante de la preproducción. En el caso de "Rebobinando" he tenido la gran suerte de poder contactar con un montón de gente tan implicada como importante en el mundo del cine y he conocido a auténticos ídolos de mi infancia. No obstante conseguir y coordinar un numero tan grande de personas, requirió meses de quebraderos de cabeza, aunque por suerte finalmente todo saliese estupendamente. La pena es que por problemas de tiempo, algunos nombres importantes por desgracia se quedaron finalmente fuera, a pesar de la gran disposición que mostraban, pero me han permitido establecer una relación cordial con ellos, lo que también me satisface enormemente.


-¿Hubo alguien a quién quisieses entrevistar pero que por alguna razón no fuese posible?

Bueno, hubo un poco de todo . Siempre he querido entrevistar a Lloyd Kaufman de la Troma, pero finalmente no hubo manera de arreglarlo. También Fred Williamson , un importantísimo nombre de las blaxploitations se quedó a las puertas de la entrevista, porque a pesar de ser una estrella en aquel género , parece ser que no está del todo orgulloso de ello. Alvaro Vitali fue posiblemente el caso más frustrante por los problemas de comunicación que tuvimos. Pero de la gente que se quedó fuera no porque no quisiesen y sin lugar a dudas podían haber aportado cosas muy interesantes están Miguel Rellán, Javier Fesser y Nacho Vigalondo entre otros.

-Y esto me lleva a otra pregunta, ¿cuánto tiempo te ha llevado realizar el documental?

Diez meses aproximadamente; la preproducción se inició en noviembre de 2016 y el montaje definitivo tuvo lugar en agosto de este mismo año. No obstante estoy convencido de que todavía no se ha terminado del todo...



 -”Rebobinando” se estrenará en el Festival de Sitges 2017 el 12 de octubre a las 11:00 en la sala Brigadoon. ¿Qué ha supuesto para ti que el festival incluyera tu película en su programación?

Como podrás imaginar ha supuesto una alegría inmensa. Me hace muchísima ilusión poder participar en un festival como el de Sitges. Rodeado de todos los grandes que asistirán este año y de un público tan ilusionado como el que acude allí. Además será la primera vez que vaya, por lo que será doblemente especial.

-¿Y qué encontrará el público que decida entrar en la sala para ver el documental?

Se encontrará con 66 minutos de amor al cine, plagados de anécdotas y curiosidades muy divertidas , que estoy seguro harán que aquellos que conocieron los videoclubs, logren recordar hasta el olor de aquellos lugares. Y que aquellos que por edad no vivieron aquella época se interesen aún más por aquella peculiar manera de hacer y distribuir cine.

-Y después de la proyección en Sitges, ¿qué vida le espera a “Rebobinando”?

De momento se está presentando a algunos festivales de cine y ya se ha confirmado su participación en alguno más en los próximos meses. También se está preparando una especie de documental complementario con todo lo que por diversas razones no pudo entrar en el montaje final y que creo tiene muchísimo interés. De hecho no descarto un nuevo documental alrededor de éste, pero como decía Conan... ¨Esa es otra historia¨.


-¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Sí, ya estoy organizando las ideas de un nuevo documental y de un par de cortometrajes, así que de momento estoy atareado para rato.

-Muchas gracias José, si quieres añadir algo más...


Pues simplemente darte las gracias por el interés mostrado por este documental que si bien no tiene el acabado de una producción de la BBC, tiene un mensaje que la gente agradece del mismo modo. Ha sido un verdadero placer. ¡Nos vemos en los cines!

Trailer:  https://www.youtube.com/watch?v=r3Espt58M0s&feature=youtu.be

miércoles, 6 de septiembre de 2017

NOTICIAS: Se publica el libro “Bruceploitation: los clones de Bruce Lee” de Iván E. Fernández Fojón.


La editorial Applehead Team ha hecho público su catálogo de novedades para esta nueva temporada; uno de sus títulos ha llamado llamado poderosamente la atención a todos los fans del cine de artes marciales: “Bruceploitation: los clones de Bruce Lee”. Escrito por el especialista en el género Iván E. Fernández Fojón (colaborador en diferentes medios como “Dragonz” o “Acción Cine-Vídeo”), el libro profundiza en el fenómeno bruceploitation realizando un repaso por las trayectorias de nombres como Bruce Li, Bruce Le o Dragon Lee. Sin duda interesante, la editorial ha incluido este ejemplar dentro de su colección “La generación del videoclub”.


Por otro lado, Applehead Team ha anunciado además el lanzamiento de otros ejemplares tales como “Goma-2: El cine explosivo de José Antonio de la Loma” de Javier Ikaz, o “Al caer la noche: terror catódico americano 1970-1981” de Tonio L. Alarcón.    

viernes, 1 de septiembre de 2017

UN DRAGÓN EN LAS CALLES (The Process, 1998)


Tras despuntar en títulos como “El guerrero rojo”, “Las tortugas Ninja II” o la serie “Sidekicks”, Ernie Reyes Jr. encadenó una serie de títulos que pudieron dar a entender que se convertiría en toda una estrella de las artes marciales. Y aunque sí es cierto que en su curriculum figura el haber trabajado junto a figuras como Spielberg o Jackie Chan, a día de hoy su estrella se encuentra algo apagada, lo que no significa que no pueda mantenerse en determinados mercados, ofreciendo divertidas cintas de acción.

Pero a mediados de los 90, como decíamos, Reyes se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera, realizando diferentes papeles en series de éxito, como “Kung Fu: la leyenda continúa”, o películas que combinaban el humor con la acción marcial, caso de “Surf Ninjas”. Así pues, Reyes se animó a probar suerte tras las cámaras -ya había sido coproductor de “Surf Ninjas”- escribiendo y dirigiendo “Un dragón en las calles”, película de bajo presupuesto que, contra todo pronóstico, no se trató de un filme confeccionado para su propio lucimiento. Aquí el protagonista es Shishir Inocalla, actor y stunt-man de origen filipino que da vida a Pinoy, un experto en artes marciales procedente de Asia que viaja hacia Estados Unidos aconsejado por sus maestros, en busca de nuevas experiencias. Al llegar a la ciudad conocerá a Jesse (Ernie Reyes Jr.), quien le introducirá en una espiral de violencia envolviéndole en una guerra entre bandas, traficantes de drogas y redes de prostitución. De modo que tenemos a Reyes Jr. en un rol secundario pero con importancia dentro de la trama, reservándose, eso sí, diferentes golpes de humor con el objetivo de empatizar con los espectadores del filme. Por desgracia para todos, la película no funciona en absoluto; se trata de un producto amorfo, sin encanto alguno, carente de ritmo y equilibrio. Por momentos parece un trabajo realizado por aficionados, con coreografías desprovistas de atractivo, sazonado todo con un humor sin gracia que no hace más que entorpecer la narración, convirtiendo su visionado completo en una gesta difícil de ejecutar. Un horror que merece la pena olvidar.

Después de esta experiencia, Reyes Jr. no volvió a dirigir ningún largometraje -al menos hasta la fecha-. Lógico, pues sí bien es cierto que frente a las cámaras demuestra poseer cierto gancho y cumple sin problemas con su faceta de artista marcial, en la silla de director reveló un nulo conocimiento de la realización cinematográfica.            
         
Puntuación: 3/10

viernes, 4 de agosto de 2017

LA IRA DEL TIGRE (Dak ging to lung, 1988)


Excelente policiaco confeccionado por el maestro Yuen Woo Ping en el que la muerte de un policía activa una operación que incluye inspectores corruptos, traiciones y engaños, tiroteos en la onda de los heroic bloosshed y combates de artes marciales entre agentes y traficantes de droga. Todo bien ubicado, con una trama correctamente hilvanada y un reparto de infarto que incluye a unos brillantes Simon Yam, Donnie Yen, Wang Lung Wei y Jackie Cheung, entre otros.

Producida por D&B Films -empresa que en los ochenta nos trajo otras joyas como “Yes, Madam” o “Legacy of rage”-, “La ira del tigre” funciona a todos los niveles principalmente por contener unos personajes perfectamente definidos que avanzan al ritmo de la película; por ejemplo Donnie Yen interpreta a un policía joven e intrépido, pero alocado y siempre dispuesto a actuar antes que reflexionar. Todo lo contrario del oficial al que da vida Cheung, cuidadoso y más tranquilo, obligado a pararle los pies a más de un compañero. Por su parte, Simon Yam se mete en la piel en del inspector-jefe, un tipo de buenas apariencias que guarda no pocas sorpresas; rol que Yam borda con inteligencia, un papel que ayudó al actor a alcanzar el estrellato en el cine hongkonés, puesto que a día de hoy, treinta años después, todavía mantiene. Con escenas de acción perfectamente coreografiadas y buenos combates con un Donnie Yen en el inicio de su carrera, aunque ya avisando que iba a convertirse en uno de los grandes, la película es un obsequio para los aficionados al mejor cine made in Hong Kong, una cinta que no debe dejarse escapar. Existió una segunda parte con Yen interpretando otro papel, esta vez junto a Cynthia Khan y Rosamund Kwan.      
              
Puntuación: 7/10

domingo, 30 de julio de 2017

TORTUGAS NINJA (Teenage Mutant Ninja Turtles, 1990)


Desde que a mediados de los años ochenta irrumpiesen en el mercado del cómic underground, Las Tortugas Ninja han disfrutado de una enorme fama que ha generado merchandasing de todo tipo y adaptaciones a todos los medios imaginables: series de animación, videojuegos e incluso discos con una banda disfrazada de tortugas interpretando canciones infantiles. Para bien o para mal, las tortugas conocidas como Leonardo, Raphael, Michelangelo y Donatello han arrasado siempre han arrasado por donde han pisado.

La realización de una película de imagen real en 1990 no debió sorprenderle a nadie, más bien al contrario. Sin embargo, fue curioso ver que el proyecto, lejos de caer en manos de un importante estudio hollywoodiense, fuese realizado por una compañía independiente americana en co-producción de nada menos que Raymond Chow y su poderosa Golden Harvest, generando así una sinergia en principio atractiva, un tanto alocada después. Y es que, como suele ocurrir, cada empresa quería impregnar un estilo distinto: el equipo americano capitaneado por el director Steve Barron querían que el filme poseyese un tono serio y oscuro, tal vez con el ojo puesto en las primeras historietas, mientras que Chow y sus hombres decidieron apostar por una cinta de carácter infantil para disfrutar en familia. El resultado, claro, quedó en una extraña mezcla, algo así como una fábula tenebrosa de colores negros, aunque con aire de cinta blockbuster llena de chistes inocentes. La historia la conocemos todos, cuatro tortugas son recogidas en una alcantarilla por una rata experta en artes marciales; debido al contacto de unos fluidos radioactivos, los animales adquieren unas dimensiones humanas, convirtiéndose todos ellos en una especie de justicieros de la ciudad que viven en un cuartel secreto situado en el alcantarillado de Nueva York. Su relación con el mundo  exterior se inicia al contactar con April, una intrépida reportera de televisión siempre en busca de la verdad.

“Tortugas Ninja” es un clásico, de eso no hay duda. Causó un gran impacto, divirtió al público de la época y sorprendió por sus efectos de maquillaje, generados por la empresa de Jim Henson. Por supuesto le falta espectacularidad, más aún si las comparamos con las pirotécnicas versiones producidas por Michael Bay, pero su inconfundible look añejo la convierte en producto de su época, con ese entrañable soundtrack invendible hoy en día o aquellos vestuarios tan característicos. Divertida y rápida, aunque algo desfasada (también hay que decirlo), la película logra aguantar el re-visionado de aquellos que la disfrutamos en su día. Los que la descubran hoy intuyo que se llevarán una decepción, sobre todo si la comparan con el cine de acción actual.  

Puntuación: 5/10