Típica película de acción, producto
de la era dorada del kickboxer en el cine. Época en la que
decenas de largometrajes similares inundaban los videoclubs, con
cintas interpretadas por artistas como Don “The Dragon” Wilson,
Lorenzo Lamas o Sasha Mitchell, quienes protagonizaban historias que
giraban en torno a torneos de artes marciales (en su mayoría
clandestinos).
Una de esas muchas cintas es la que hoy
reseñamos, Apuesta a vida o muerte, protagonizada por
Jeff Wincott, otro habitual del subgénero, experto en karate dentro
y fuera de la pantalla. Aquí da vida a Angelo, un luchador adicto a
la bebida y a las apuestas que en una mala jugada pierde miles de
dólares y a su novia (¿en que mundo se mueven estas personas en la
que puedes apostar a un ser humano?). Dado que arrastra otras deudas,
se ve obligado a trabajar para unos mafiosos, hasta que se apunta a
un torneo en el cual podrá ganar mucho dinero y recuperar a su
pareja.
En fin, como otras películas que han
aparecido a lo largo de nuestro blog, únicamente recomendable para
los fans del género pues a excepción de los combates, que son
cojonudos, claro, la realización es bastante plana y los actores
ofrecen interpretaciones pobres cuando no están sobre un ring
(aparece la actriz Charlene-Dallas-Tilton, pero aunque
lo hace bien tampoco es un gran aliciente). Aceptable y entretenida,
la película cumple con el objetivo para la el que fue construida, y
lo único que criticaré es su final y ese empeño que tienen algunos
cineastas en acabar las películas con un epílogo feliz, mostrando a
los protagonistas sonriendo en el campo y demostrando que todo ha
acabado bien. Prefiero esas conclusiones a lo Chang Cheh o Wang Yu:
pelea final, gana el protagonista Y SE ACABÓ, el espectador ya sabe
que al bueno le irán bien las cosas, no es necesario torturarlo
alargando el metraje, ¿no?.
En el reparto, a parte de Wincott,
destaca un primerizo Gary Daniels en un rol secundario en el que ni
habla pero que demuestra sus envidiables habilidades como peleador.
Puntuación: 



