domingo, 31 de diciembre de 2017
jueves, 28 de diciembre de 2017
VENGANZA CIEGA (Out For a Kill, 2003)
Uno de los peores títulos de la
filmografía de Steven Seagal es sin duda este pobre e infame
thriller de acción confeccionado para el mercado del vídeo en el
que el aikidoka da vida a un gángster reformado y reconvertido en
profesor de arqueología al que le tienden una trampa mientras
realiza unas excavaciones, acabando con sus huesos en prisión. Al
salir, como es habitual en estas tramas, jura venganza acabando con
todo un batallón de mafiosos. Algo completamente rutinario, sin
sorpresa alguna, que sirve únicamente para regocijar a todos los
detractores del protagonista de “Alerta máxima”.
Llena de defectos desde el inicio,
podemos distinguir, por ejemplo, un montaje descuidado lleno de
insólitas elipsis, una realización plana que llega a aburrir y,
sobre todo, un guión demasiado tradicional plagado, eso sí, de
algunas líneas de guion que llaman la atención de cualquiera.
Citando dos de ellas, memorable es el momento en que un jefe de
policía habla con su compañera y sentencia aquello de “si ese
tipo es inocente, el Papa lleva tanga” (sic). Por otro lado,
también celebre es la escena en que Seagal tiene a uno de sus
enemigos agarrado del cuello y con absoluta normalidad le pregunta
“¿quien mató a mi mujer, capullo?; el pobre diablo contesta y
acto seguido nuestro protagonista le rompe el pescuezo. De todos
modos, la escena sirve para resumir la tónica del largometraje en lo
que se refiere a la interpretación de Steven Seagal. Y es que, si
cierto es que en el pasado estuvo correcto a las órdenes de
realizadores como Andrew Davis, Dwight H. Little o Andrezj
Bartkowiak, aquí al trabajar con un cineasta algo impersonal como
Michael Oblowitz lo que se consigue es una actuación del todo
obtusa y sin gracia, colocando la misma cara al enterarse de la
muerte de su ayudante que cuando le confiesa a su esposa “soy
feliz”. Menos mal que de vez en cuando el actor regala a sus
antiguos seguidores las obligatorias secuencias de artes marciales,
bien desarrolladas en su mayoría, pero poco destacables al estar
ubicadas dentro de un producto a todas luces deficiente.
Puntuación: 2/10
martes, 26 de diciembre de 2017
EL LÁTIGO MÁGICO (Sen blain, 1986)
Diminuto clásico chino de la
década de los 80 protagonizado por un joven granjero especializado
en soja que, además, posee una larga trenza con la cual combatir
contra todos aquellos que le humillan. Se trata pues de una cinta de
artes marciales construida en base a la peculiaridad referida a un
atributo físico del personaje principal -algo similar a lo ocurrido
en títulos como “El luchador manco” o “Los maestros tullidos”,
por ejemplo- pero que por desgracia no va mucho más allá ya que,
aunque la trama trate de introducir una historia de amor entre el
héroe y una joven, o, ya casi al final del metraje, el guión vire
hacia derroteros de batallas entre el territorio asiático y el
ejército extranjero, la película peca de apoyarse en exceso en la
virtud de la figura estrella, sin ser algo tan atractivo para el
espectador, por mucho que así se nos intente vender. Con todo, su
ritmo veloz, sus peleas no del todo desdeñables y su buena puesta en
escena -el tratado lumínico, oscuro y a ratos tenebroso, es un valor
a tener muy en cuenta, pues dota todo de un aire mágico sin duda
cautivador- hacen que su visionado se convierta en una distracción
inocente. Sorprende, eso sí, que el filme arrastre, como decíamos
al inicio del texto, cierto culto dado que, sin ser “El látigo
mágico” una película nefasta, tampoco destaca entre otros títulos semejantes de idéntica nacionalidad.
Puntuación: 4/10
jueves, 9 de noviembre de 2017
HONG KONG CINEMA (Cinema of vengance, 1994)
Interesante documental filmado en los
años noventa por Toby Russell que analiza la industria del cine de
Hong Kong desde prácticamente sus inicios, haciendo hincapié en los
éxitos de personalidades como Bruce Lee, Run Run Shaw, Jackie Chan o
John Woo. Para tal fin, el realizador llena el metraje con segmentos
de películas conocidas -ahí están “El camino del dragón” o “El mono borracho
en el ojo del tigre”-, apoyándose además en entrevistas exclusivas
con Jimmy Wang Yu, Don “The Dragon” Wilson o Sophia Crawford
entre muchos otros. Y aunque visto hoy pueda parecer que no aporte
nada nuevo -más bien al contrario, pues por ejemplo aparece una
conversación con Bruce Li que ha podido apreciarse en otros
documentales de Russell-, cierto es que un proyecto de estas
características tenía mucho sentido en el momento de su estreno por
diferentes razones, pues por un lado coincide con el boom del cine HK
de finales del siglo XX, y por otro habría que recordar que por
aquellas fechas internet no funcionaba como hoy la conocemos, así
que tener acceso a determinado material audiovisual era complicado, y
encontrarse con una recopilación de los momentos estrella de las
figuras más importantes del mercado asiático era un regalo para el
aficionado al género wuxia y a las películas encuadradas en el
movimiento del heroic bloodsheed.
Aunque tampoco sería justo ver la cinta como un mero compendio de imágenes y declaraciones inocuas. Ni mucho menos. A lo largo de metraje podemos deleitarnos con atractivas escenas realizadas “detrás de las cámaras” pertenecientes a producciones de Wong Jing o el citado John Woo; de igual modo también son atrayentes las declaraciones de invitados como Ti Lung, que da una charla sobre cine taiwanés, o el productor Menahem Golan, contestando a un cuestionario sobre su etapa en el cine-ninja. Con una estructura más cercana al reportaje que al documental propiamente dicho, “Hong Kong Cinema” es, a fin de cuentas, un encantador largometraje con el que el aficionado se lo pasará en grande, al mismo tiempo que un excelente primer acercamiento a una cinematografía tan atractiva como es la hongkonesa.
Nota 6/10
lunes, 23 de octubre de 2017
SITGES 2017. Películas vistas por los responsables de Dim Mak Cinema.
Un año más, el
equipo de Dim Mak Cinema pasó unos días en el marco del Festival
Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya-SITGES con el
objetivo de disfrutar un poco de su extensa programación. En el
siguiente texto ofrecemos un repaso con todo lo que pudimos
contemplar:
“Dhogs” (Andrés Goteira,
2017). Sección Oficial. El debut en la gran pantalla del cineasta
gallego Andrés Goteira es un atrevido proyecto con un inicio
desconcertante que hace imposible adivinar el camino por el que
realmente circula la película. Pero una vez aceptado el juego, la
cinta te atrapa cual montaña rusa, sorprendiendo cada minuto que
pasa, desembocado en una espiral de violencia con un marcado mensaje
que mejor no desvelar. Magnífica en definitiva, una de las sorpresas
más agradecidas de 2017. Javier Pueyo.
“Los Come-Gusanos” (Herb
Robins, 1977). Sección Brigadoon. Con el fin de rendir homenaje al
cineasta Ted V. Mikels, fallecido el pasado 2016, la sección
Brigadoon programó un par de títulos de su singular filmografía.
“Los Come-Gusanos” fue uno de ellos, un sucio y divertido
pasatiempo gore en el que Mikels ejerció de productor. Su título ya
aventura el argumento: un granjero loco obliga a sus vecinos
californianos a ingerir gusanos, sufriendo después unas extrañas
transformaciones en sus cuerpos. La diversión está asegurada, al
igual que el mal rollo, por supuesto. Javier Pueyo.
“El espectro de Justine”
(Jordi Gigó, 1986). Sección Brigadoon. Dentro del ciclo de
películas interpretadas por Tony Isbert -Premio Nosferatu 2017-,
Sitges proyectó uno de los títulos más escondidos de nuestra
cinematografía, hallado hace pocos años gracias a una de sus
actrices protagonistas. En él se planta un ejercicio
metacinematográfico en el que un equipo de rodaje se embarca en la
filmación de un largometraje basado en las historias del Marques de
Sade; el terror comienza en el momento en que una de las actrices es
atacada por extrañas presencias. Correcto y eficaz, un filme de
género puro con algunos problemas en su concepción, pero que
resulta agradable de ver. Javier Pueyo.
“La villana” (Jung
Byung-Gil, 2017). Sección Oficial. El trailer y las primeras
criticas prometían un filme espectacular y frenético en la linea de
“John Wick” o “The raid”. Pero tras su excelente primera
secuencia, “La villana” se apaga quedándose a medio gas en un
melodrama sensiblero cuyo guion esconde una historia mil veces vista
ya (“Nikita”, “Black Cat”...). Mal narrada y con un extraño
empleo de los flash-backs, cierto es que a lo largo del metraje se
presentan buenas escenas de acción y artes marciales, pero no
justifican en absoluto las más de dos horas de duración del filme.
Muy decepcionante. Javier Pueyo.
“Video Bizarro Local 63”
(Dolores Montaño y Mariano Juárez, 2016). Sección Brigadoon. Excelente cortometraje documental de nacionalidad argentina que relata
los últimos días de existencia del videoclub Mondo Macabro, recinto
especializado en el género fantástico y de terror. Poseedor de una
realización sencilla y directa, sus directores no esconden su
sentimiento de nostalgia y respeto, capaz de contagiar a todos sus
espectadores. Javier Pueyo.
“Rebobinando: la edad de oro de
los videoclubs” (José Fernández Riveiro, 2017). Sección
Brigadoon. Interesante documental que explica la entrada de los
videoclubs en nuestras vidas. Apoyándose en los testimonios de Jesús
Palacios, Ricard Reguant, Antonio Mayans, Víctor Olid, Lone Fleming,
Jenny Llada o Luigi Cozzi entre muchos otros, se nos narran aventuras
y curiosidades de una época muy significativa e importante,
imprescindible para entender el cine actual. En este sentido, no
faltan las alusiones al cine de artes marciales, al slasher o a las
comedias de Mariano Ozores. En cuanto a su acabado formal, la cinta
muestra un montaje eficiente que permite seguir la historia a la
perfección sin aburrir en ningún momento, aunque en ocasiones
Fernández Riveiro peque de introducir en su película anécdotas que
no vienen al caso -cierta historia relacionada con el rodaje de “El
día de la Bestia”, por ejemplo”-. Con todo, un reportaje
satisfactorio y recomendable que conectará con todos aquellos que
quieran acercarse un poco más a la cultura del VHS. Javier Pueyo.
“Bloodlands” (Steven
Kastrissios, 2016). Sección Brigadoon. Albania aporta con
“Bloodlands” un producto de carácter independiente que parte de
una interesante premisa basada en explotar el folclore fantástico de
su región, pero que desgraciadamente se pierde en un enfoque
demasiado interesado en cumplir los estereotipos del género no
aprovechando el potencial de crudeza y texturado de las latitudes de
las que proviene, convirtiendo la parte final del film en un desfile
de acción festivo-sangriento habitual en las fan movies de los
últimos tiempos. Ed Chigliak.
“Maligno” (Paco Bardales y
Martín Casapia Casanova, 2016). Sección Brigadoon. Desde Perú nos
llegaba esta pequeña obra que pretende reflejarse en las llamadas
J-Horror Movies pero sin olvidar sus raíces andinas, creando una
adecuada amalgama que se traduce en una sobria película de terror,
perfecta para disfrutar en comunidad. Muy entretenida. Javier
Pueyo.
“November” (Rainer Sarnet,
2017). Sección Oficial Fantàstic Discovery. Imágenes poderosas y
una atmósfera inquietante son algunas de las armas que emplea
Sarntet para construir esta pesadilla filmada en un hermoso blanco y
negro. Un cuento terrorífico lleno de extrañas criaturas y demonios
capaz de atravesar nuestras mentes con imágenes difíciles de
olvidar. Un tanto pretenciosa, puede ser, pero no se le pueden negar
las virtudes a esta cinta que gracias a los festivales ya ha
recorrido medio mundo desde su estreno a principios de este año.
Javier Pueyo.
“Arder” (David González
Rudiez, 2017). Sección Noves Visions Plus. “Esta película no
tienen sonido. Tampoco acompañamiento musical. Transcurre en
estricto silencio”. Con este rótulo arrancaba la propuesta
kamikaze, más bien experimental, de González Rudiez, en la que un
vagabundo lleno de culpa y dolor recorre las calles de Madrid; un
demonio penetra en su camino. Un filme mágico y cautivador, no apto
para todos los públicos, claro está, cuya carrera comercial será,
cuanto menos, compleja. Javier Pueyo.
“Death Duel” (Yuen Chor,
1977). Sitges Clàssics. Cualquier ocasión es buena para disfrutar
de un clásico de la Shaw Brothers en pantalla grande. El cine Prado
ofreció esa oportunidad proyectando este sobresaliente drama de
acción lleno de venganzas y traiciones. Tung-Shing Yee nos regala
uno de sus mejores papeles escoltado por un reparto de infarto: Ti
Lung, David Chiang, Lo Lieh... Javier Pueyo.
“Diesel” (Juls Gars, 2017).
Sección Brigadoon – Maratón Imagen Death. Simpático cortometraje
ambientado en una carretera desértica en el que un pequeño
malentendido desencadena todo tipo de situaciones violentas. Rodado
de un modo correcto, se detectan buenas intenciones en su realizador,
por lo que no sorprendería encontrar otros favorables trabajos en una
futura filmografía. Javier Pueyo.
Bonus:
Dos documentales estrenados en el marco
de Sitges en la sección Panorama Documenta conocieron un estreno
simultaneo en la plataforma de Filmin, estando así a disposición de
todo aquel espectador que pretenda alquilarlos. Por un lado “World
of Darknees” (de Kevin Lee y Giles Alderson), un estudio sobre
los juegos de rol en los años 90 y su influencia en la cultura
actual; haciendo hincapié en el conocido “Vampiro: La Mascarada”
se realiza un ameno informe, atrayente sin duda. La otra película
es muy superior, no obstante: “Drácula-Barcelona”, de
Carles Prats, sublime análisis del movimiento audiovisual catalán
de principios de los setenta desde el prisma de dos largometrajes muy
concretos, “El Conde Drácula” de Jesús Franco y “Vampir
Cuadecuc” de Pere Portabella. Imprescindible. Javier Pueyo.
miércoles, 27 de septiembre de 2017
¡DIM MAK ENTREVISTA A JOSÉ FERNÁNDEZ RIVEIRO!
Seguimos con la tónica del año
pasado: en unos días arrancará una nueva edición del Festival de
Cine Fantástico de Sitges -que este año celebra su 50º
aniversario- y para calentar motores entrevistamos a algunos de los
cineastas con película en la programación. Hoy le toca el turno a
José Fernández Riveiro, autor de “Rebobinando: La edad de oro de
los videoclubs” un documental que podrá verse en la sección
Brigadoon del afamado certamen.
-¿Cómo nace “Rebobinando: La
edad de oro de los videoclubs”? ¿Qué causas te llevaron a la
realización de este documental?
Crecí entre películas VHS porque mis
padres trabajaban vendiéndolas, por eso desde que tengo uso de razón
recuerdo estar todo el día poniendo cintas y viendo absolutamente de
todo. Desde el "Alien" de Ridley Scott hasta las joyas de la Filmark..
Así que me apetecía hacer un pequeño homenaje a los videoclubs ,
y recordar todo lo que nos han dado a muchos amantes del cine
-Imagino que perteneces a esa
generación de cinéfilos que creció alquilando películas en los
videoclubs. ¿Cuáles eran tus géneros favoritos? ¿Tenías alguna
cinta predilecta?
Era un ritual muy especial. La
sensación que te invadía cuando llegaba el fin de semana para ir
con tu familia al videoclub y escoger películas creo que solo la
pueden conocer aquellos que la vivieron. Porque llegabas allí y la
oferta era tan grande que tirabas a por todo. Aunque a veces las
carátulas te engañasen vilmente y te llevases unos chascos enormes .
Pero era parte del encanto del videoclub, en cierto modo te dejabas
engañar , así que por entonces no tenía un genero favorito. Veía
muchísimo terror, pero también muchas de las llamadas
¨españoladas¨. De hecho es muy posible que "El liguero mágico" de
Mariano Ozores sea la película que más veces he visto en mi vida.
Estoy seguro de haberla visto más de cien veces.
-En la actualidad hay mucha gente
que colecciona cintas de VHS, rescatando títulos antiguos difíciles
de encontrar. ¿Qué te parece dicho fenómeno?
Como con casi todo lo relacionado con
la nostalgia y el coleccionismo creo que a pesar de perder parte de
su esencia a la hora de meterse el dinero de por medio, resulta
esencial para sacar a la luz algunos títulos prácticamente
perdidos. Yo mismo empecé de niño una colección que sigo
aumentando poco a poco, aunque me cueste de vez en cuando alguna riña
en casa. Porque aunque muchas películas se hayan reeditado en DVD o
incluso estén disponibles en Internet, la sensación de verla en su
formato original y tenerla físicamente, con su carátula y en muchos
casos hasta la alarma del videoclub...es otra cosa.
-En tu documental aparecen
entrevistados nombres imprescindibles como Manuel Zarzo, Luigi
Cozzi, Andrés Pajares, Lone Fleming, Antonio Mayans, José Lifante,
Jenny Llada o el periodista Jesús Palacios. Imagino que debió ser
complicado reunirlos a todos...
Eso es sin duda algo que habitualmente
la mayor parte de la gente no tiene en cuenta, pero al mismo tiempo
es lo más extenuante de la preproducción. En el caso de "Rebobinando" he tenido la gran suerte de poder contactar con un montón de gente
tan implicada como importante en el mundo del cine y he conocido a
auténticos ídolos de mi infancia. No obstante conseguir y coordinar
un numero tan grande de personas, requirió meses de quebraderos de
cabeza, aunque por suerte finalmente todo saliese estupendamente. La
pena es que por problemas de tiempo, algunos nombres importantes por
desgracia se quedaron finalmente fuera, a pesar de la gran
disposición que mostraban, pero me han permitido establecer una
relación cordial con ellos, lo que también me satisface
enormemente.
-¿Hubo alguien a quién quisieses
entrevistar pero que por alguna razón no fuese posible?
Bueno, hubo un poco de todo . Siempre
he querido entrevistar a Lloyd Kaufman de la Troma, pero finalmente
no hubo manera de arreglarlo. También Fred Williamson , un
importantísimo nombre de las blaxploitations se quedó a las puertas
de la entrevista, porque a pesar de ser una estrella en aquel género
, parece ser que no está del todo orgulloso de ello. Alvaro Vitali
fue posiblemente el caso más frustrante por los problemas de
comunicación que tuvimos. Pero de la gente que se quedó fuera no
porque no quisiesen y sin lugar a dudas podían haber aportado cosas
muy interesantes están Miguel Rellán, Javier Fesser y Nacho
Vigalondo entre otros.
-Y esto me lleva a otra pregunta,
¿cuánto tiempo te ha llevado realizar el documental?
Diez meses aproximadamente; la
preproducción se inició en noviembre de 2016 y el montaje
definitivo tuvo lugar en agosto de este mismo año. No
obstante estoy convencido de que todavía no se ha terminado del
todo...
-”Rebobinando” se estrenará en el
Festival de Sitges 2017 el 12 de octubre a las 11:00 en la sala
Brigadoon. ¿Qué ha supuesto para ti que el festival incluyera tu
película en su programación?
Como podrás imaginar ha
supuesto una alegría inmensa. Me hace muchísima ilusión poder
participar en un festival como el de Sitges. Rodeado de todos los
grandes que asistirán este año y de un público tan ilusionado como
el que acude allí. Además será la primera vez que vaya, por lo
que será doblemente especial.
-¿Y qué encontrará el público que
decida entrar en la sala para ver el documental?
Se encontrará con 66 minutos de amor
al cine, plagados de anécdotas y curiosidades muy divertidas , que
estoy seguro harán que aquellos que conocieron los videoclubs,
logren recordar hasta el olor de aquellos lugares. Y que aquellos
que por edad no vivieron aquella época se interesen aún más por
aquella peculiar manera de hacer y distribuir cine.
-Y después de la proyección en
Sitges, ¿qué vida le espera a “Rebobinando”?
De momento se está presentando a
algunos festivales de cine y ya se ha confirmado su participación en
alguno más en los próximos meses. También se está preparando una
especie de documental complementario con todo lo que por diversas
razones no pudo entrar en el montaje final y que creo tiene muchísimo
interés. De hecho no descarto un nuevo documental alrededor de éste,
pero como decía Conan... ¨Esa es otra historia¨.
-¿Estás trabajando en algún
nuevo proyecto?
Sí, ya estoy organizando las ideas de
un nuevo documental y de un par de cortometrajes, así que de momento
estoy atareado para rato.
-Muchas gracias José, si quieres
añadir algo más...
Pues simplemente darte las gracias por
el interés mostrado por este documental que si bien no tiene el
acabado de una producción de la BBC, tiene un mensaje que la gente agradece
del mismo modo. Ha sido un verdadero placer. ¡Nos vemos en los
cines!
Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=r3Espt58M0s&feature=youtu.be
Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=r3Espt58M0s&feature=youtu.be
miércoles, 6 de septiembre de 2017
NOTICIAS: Se publica el libro “Bruceploitation: los clones de Bruce Lee” de Iván E. Fernández Fojón.
La editorial Applehead Team ha hecho
público su catálogo de novedades para esta nueva temporada; uno de
sus títulos ha llamado llamado poderosamente la atención a todos
los fans del cine de artes marciales: “Bruceploitation: los clones
de Bruce Lee”. Escrito por el especialista en el género Iván E.
Fernández Fojón (colaborador en diferentes medios como “Dragonz”
o “Acción Cine-Vídeo”), el libro profundiza en el fenómeno
bruceploitation realizando un repaso por las trayectorias de
nombres como Bruce Li, Bruce Le o Dragon Lee. Sin duda interesante,
la editorial ha incluido este ejemplar dentro de su colección “La
generación del videoclub”.
Por otro lado, Applehead Team ha
anunciado además el lanzamiento de otros ejemplares tales como
“Goma-2: El cine explosivo de José Antonio de la Loma” de Javier
Ikaz, o “Al caer la noche: terror catódico americano 1970-1981”
de Tonio L. Alarcón.
viernes, 1 de septiembre de 2017
UN DRAGÓN EN LAS CALLES (The Process, 1998)
Tras despuntar en títulos como “El
guerrero rojo”, “Las tortugas Ninja II” o la serie “Sidekicks”,
Ernie Reyes Jr. encadenó una serie de títulos que pudieron dar a
entender que se convertiría en toda una estrella de las artes
marciales. Y aunque sí es cierto que en su curriculum figura el
haber trabajado junto a figuras como Spielberg o Jackie Chan, a día
de hoy su estrella se encuentra algo apagada, lo que no significa que
no pueda mantenerse en determinados mercados, ofreciendo divertidas
cintas de acción.
Pero a mediados de los 90, como
decíamos, Reyes se encontraba en uno de los mejores momentos de su
carrera, realizando diferentes papeles en series de éxito, como
“Kung Fu: la leyenda continúa”, o películas que combinaban el
humor con la acción marcial, caso de “Surf Ninjas”. Así pues,
Reyes se animó a probar suerte tras las cámaras -ya había sido
coproductor de “Surf Ninjas”- escribiendo y dirigiendo “Un
dragón en las calles”, película de bajo presupuesto que, contra
todo pronóstico, no se trató de un filme confeccionado para su
propio lucimiento. Aquí el protagonista es Shishir Inocalla, actor y
stunt-man de origen filipino que da vida a Pinoy, un experto en artes
marciales procedente de Asia que viaja hacia Estados Unidos
aconsejado por sus maestros, en busca de nuevas experiencias. Al
llegar a la ciudad conocerá a Jesse (Ernie Reyes Jr.), quien le
introducirá en una espiral de violencia envolviéndole en una guerra
entre bandas, traficantes de drogas y redes de prostitución. De modo
que tenemos a Reyes Jr. en un rol secundario pero con importancia
dentro de la trama, reservándose, eso sí, diferentes golpes de
humor con el objetivo de empatizar con los espectadores del filme.
Por desgracia para todos, la película no funciona en absoluto; se
trata de un producto amorfo, sin encanto alguno, carente de ritmo y
equilibrio. Por momentos parece un trabajo realizado por
aficionados, con coreografías desprovistas de atractivo, sazonado
todo con un humor sin gracia que no hace más que entorpecer la
narración, convirtiendo su visionado completo en una gesta difícil
de ejecutar. Un horror que merece la pena olvidar.
Después de esta experiencia, Reyes Jr. no volvió a dirigir ningún largometraje -al menos hasta la fecha-. Lógico, pues sí bien es cierto que frente a las cámaras demuestra poseer cierto gancho y cumple sin problemas con su faceta de artista marcial, en la silla de director reveló un nulo conocimiento de la realización cinematográfica.
viernes, 4 de agosto de 2017
LA IRA DEL TIGRE (Dak ging to lung, 1988)
Excelente policiaco confeccionado por
el maestro Yuen Woo Ping en el que la muerte de un policía activa
una operación que incluye inspectores corruptos, traiciones y
engaños, tiroteos en la onda de los heroic bloosshed y combates de
artes marciales entre agentes y traficantes de droga. Todo bien
ubicado, con una trama correctamente hilvanada y un reparto de
infarto que incluye a unos brillantes Simon Yam, Donnie Yen, Wang Lung Wei y Jackie
Cheung, entre otros.
Producida por D&B Films -empresa
que en los ochenta nos trajo otras joyas como “Yes, Madam” o
“Legacy of rage”-, “La ira del tigre” funciona a todos los
niveles principalmente por contener unos personajes perfectamente
definidos que avanzan al ritmo de la película; por ejemplo Donnie
Yen interpreta a un policía joven e intrépido, pero alocado y
siempre dispuesto a actuar antes que reflexionar. Todo lo contrario
del oficial al que da vida Cheung, cuidadoso y más tranquilo,
obligado a pararle los pies a más de un compañero. Por su parte,
Simon Yam se mete en la piel en del inspector-jefe, un tipo de buenas
apariencias que guarda no pocas sorpresas; rol que Yam borda con
inteligencia, un papel que ayudó al actor a alcanzar el estrellato
en el cine hongkonés, puesto que a día de hoy, treinta años
después, todavía mantiene. Con escenas de acción perfectamente
coreografiadas y buenos combates con un Donnie Yen en el inicio de su
carrera, aunque ya avisando que iba a convertirse en uno de los
grandes, la película es un obsequio para los aficionados al mejor
cine made in Hong Kong, una cinta que no debe dejarse escapar.
Existió una segunda parte con Yen interpretando otro papel, esta vez
junto a Cynthia Khan y Rosamund Kwan.
Puntuación: 7/10
domingo, 30 de julio de 2017
TORTUGAS NINJA (Teenage Mutant Ninja Turtles, 1990)
La realización de una película de imagen real en 1990 no
debió sorprenderle a nadie, más bien al contrario. Sin embargo, fue curioso ver
que el proyecto, lejos de caer en manos de un importante estudio
hollywoodiense, fuese realizado por una compañía independiente americana en
co-producción de nada menos que Raymond Chow y su poderosa Golden Harvest,
generando así una sinergia en principio atractiva, un tanto alocada después. Y
es que, como suele ocurrir, cada empresa quería impregnar un estilo distinto:
el equipo americano capitaneado por el director Steve Barron querían que el
filme poseyese un tono serio y oscuro, tal vez con el ojo puesto en las
primeras historietas, mientras que Chow y sus hombres decidieron apostar por
una cinta de carácter infantil para disfrutar en familia. El resultado, claro,
quedó en una extraña mezcla, algo así como una fábula tenebrosa de colores
negros, aunque con aire de cinta blockbuster llena de chistes inocentes. La
historia la conocemos todos, cuatro tortugas son recogidas en una alcantarilla
por una rata experta en artes marciales; debido al contacto de unos fluidos
radioactivos, los animales adquieren unas dimensiones humanas, convirtiéndose
todos ellos en una especie de justicieros de la ciudad que viven en un cuartel
secreto situado en el alcantarillado de Nueva York. Su relación con el
mundo exterior se inicia al contactar
con April, una intrépida reportera de televisión siempre en busca de la verdad.
“Tortugas Ninja” es un clásico, de eso no hay duda. Causó
un gran impacto, divirtió al público de la época y sorprendió por sus efectos
de maquillaje, generados por la empresa de Jim Henson. Por supuesto le falta
espectacularidad, más aún si las comparamos con las pirotécnicas versiones
producidas por Michael Bay, pero su inconfundible look añejo la convierte en
producto de su época, con ese entrañable soundtrack invendible hoy en día o aquellos
vestuarios tan característicos. Divertida y rápida, aunque algo desfasada (también
hay que decirlo), la película logra aguantar el re-visionado de aquellos que la
disfrutamos en su día. Los que la descubran hoy intuyo que se llevarán una
decepción, sobre todo si la comparan con el cine de acción actual.
Puntuación: 5/10
martes, 25 de julio de 2017
AGENTE ANTIDROGA (Misfire, 2014)
Nos encontramos ante una de las peores
propuestas de la filmografía de Gary Daniels, actor con una carrera
llena de títulos interesantes y estimables, tanto en su faceta de
secundario (“Impacto final”, “Apuesta a vida o muerte”, “City
Hunter”, “Los mercenarios”...) como protagonista (“Muerte a
media noche”, “Recoil”...). Obviamente y por desgracia no es el
caso de este “Agente antidroga”, cinta de acción de estructura y
acabado endeble incapaz de satisfacer a los admiradores del cine de
acción y mucho menso a los aficionados a las artes marciales, pues
aunque Daniels sea un experto en el tema, aquí los momentos para
lucirse en ese campo lucen por su ausencia: apenas un par de peleas
breves coreografiadas de modo estándar, sin sobresalir demasiado.
Puntuación: 2/10
jueves, 20 de julio de 2017
TRÁFICO HUMANO (Skin Traffik, 2015)
Thriller sexual de serie B cuyo mayor
aliciente es la inclusión en su reparto de nombres atrayentes tales
como Mickey Rourke, Michael Madsen, Daryl Hannah, Eric Roberts o Jeff
Fahey, todos ellos haciendo de gángsteres en una trama sobre
prostitución y el comercio de seres humanos. Gary Daniels es el
protagonista, un asesino a sueldo de buen corazón (asegura que
únicamente mata a aquel que se lo merece) que por querer ayudar a
una jovencita con el rostro de Dominique Swain acaba envuelto en una
oscura guerra con trágicas conclusiones.
Puntuación: 1/10
martes, 18 de julio de 2017
ROUND FINAL (Final Round, 1994)
En ejemplos como “El malvado Zaroff”
(1932), “Blanco humano” (1993) o la española “Poppers”
(1984) veíamos como millonarios sin escrúpulos se divertían
apostando su dinero realizando cacerías humanas, convirtiendo el
sufrimiento ajeno en un cruel pasatiempo. No debe extrañar que dicha
premisa haya originado pequeños filmes confeccionados para el
lucimiento de estrellas del cine de acción cuyos personajes se ven
envueltos en una especie de yincana sangrienta. Es el caso, claro, de
este “Round Final”, largometraje de 1992 que agrega a la fórmula
las artes marciales para disfrute de los fans de su protagonista,
Lorenzo Lamas. Aquí el intérprete de “Falcon Crest” participa
en contra de su voluntad en uno de esos concursos de persecución,
mostrando sus atléticas habilidades y salvando la situación sin
apenas sorpresas, viéndose perseguido por un grupo de mercenarios
con look a lo “Mad Max”; le acompaña en su odisea la siempre
bella Kathleen Kinmont, actriz prácticamente inseparable de Lamas
por aquel entonces.
Puntuación: 5/10
jueves, 13 de julio de 2017
EL CONFIDENTE (Leng xue hong fan, 1982)
Débil policiaco hongkonés realizado
poco antes de que el género se renovase gracias a propuestas como “A
better tomorrow” (1986) o “City on fire” (1987). Dirigida por
Kei Law -quien en años anteriores atinó con cintas como “Los
maestros tullidos” (1979)-, la película se centra en como un
cuerpo de policía lucha contra la mafia en los barrios más
peligrosos de la zona. De este modo, prostíbulos, casinos y
nights-clubs son las localizaciones habituales a lo largo del metraje
en una cinta que combina de manera aleatoria la acción marcial
(peleas de kung fu en masa) con la pirotecnia más desenfrenada. Y
aunque la propuesta parezca atractiva, lo cierto es que “El
confidente” se sitúa bastante lejos de lo que podemos calificar
como un buen filme: los personajes aparecen desdibujados y sin apenas
carisma (como decíamos, faltaban unos años para que John Woo y
Ringo Lam implantaran su estilo en las carteleras); la narración
avanza de manera desacertada, aburriendo en más de una ocasión; y,
sobre todo, el caos se apodera de la trama a la menor ocasión, pues
en lugar de apostar por unas secuencias de acción ordenadas se da
paso a un festival anárquico en el que el espectador acaba más
confundido que los propios intérpretes.
Por último, y como viene siendo
habitual, adjunto la imagen del VHS que se comercializó en España
en su momento. De la mano de la empresa Video Distribuciones
Exclusivas nos llegaba esta engañosa caratula en la que vemos a un
samurai y a un karateka en su pleno apogeo, invitando a creer que nos
encontramos ante un filme 100% de artes marciales -confundiendo, más
aún, al incluir el filme en la “Serie Karate” creada por la
distribuidora-. Y es que como hemos dicho en la película hay peleas,
sí, pero no se trata ni de un filme de época ni mucho menos de
karatekas. Pero es que el error va más allá, ya que ni tan solo
aparece la actriz japonesa Eiko Matsuda, destacada en la imagen como
si se tratara de una super-estrella. Podemos sospechar que en algún
momento existió un traspapeleo entre cintas y que por ahí existe
alguna película nipona con el rostro de Simon Yam en la portada.
Pero a saber...
Puntuación: 4/10
martes, 11 de julio de 2017
LA FURIA Y EL HONOR (Rage and honor, 1992)
Una más de las abundantes
colaboraciones entre Cynthia Rothrock y Richard Norton, excelentes
luchadores ambos, aquí ya metidos de lleno en el mercado
norteamericano de serie B. Porque, sí, “La furia y el honor”
pertenece a la larga serie de títulos de artes marciales datados en
los años noventa confeccionados principalmente para ser degustados
en el mercado del video y la televisión. Y lo cierto es que no dista
mucho de otras propuestas similares, por lo que el espectador ya
puede imaginar con que va a encontrarse nada más apretar el “play”.
Realizando un breve resumen de la sinopsis, Rothrock interpreta Kris,
una profesora de artes marciales envuelta en una trama de traficantes
de drogas cuando un alumno suyo, de manera accidental, es testigo de
una siniestra operación; la protagonista contará con la ayuda de
Preston (Norton), un policía australiano experto en el combate
cuerpo a cuerpo.
Cierto es que la cinta aporta pocas
novedades y que el guión es defectuoso y está lleno de problemas
-el amigo heroinómano no se sabe muy bien de dónde aparece, y la
relación entre Rothrock y el villano que encarna Brian Thompson daba
para mucho más, por no hablar del insufrible personaje al que da
vida Alex Datcher, refiriéndose a sí misma en tercera persona- pero
sin embargo, la acción fluye de tal manera que hace que pasemos por
alto la historia y nos centremos en los puntos fuertes del filmes, a
saber, la siempre bienvenida presencia del dúo Norton-Rothrock y las
efectivas coreografías ofrecidas por la pareja. Dicho esto, creo que
queda claro que “La furia y el honor” es un filme fabricado
únicamente para fans del género y completistas de la filmografía
de los dos protagonistas. Entre los que me encuentro, por supuesto.
Puntuación: 6/10
viernes, 7 de julio de 2017
LOS DEMOLEDORES (Three the Hard Way, 1974)
El movimiento blaxploitation dejó para
la posteridad piezas de todo tipo, y hablar por igual de las
diferentes propuestas que engloban la corriente es un error, por
desgracia, demasiado común en diferentes estudios. Dicho de otro
modo, a la hora de buscar cierta información sobre el tema es
bastante habitual encontrarse con afirmaciones del tipo “vista una,
vistas todas”, cuando cualquiera que pretenda dedicarle un mínimo
de tiempo e interés puede comprobar como existe un abismo de calidad
-en todos los sentidos- entre cintas como “Blackenstein” (1973) o
“Foxy Brown” (1974), por citar dos ejemplos al azar. De este
modo, y como ya hemos hablado con anterioridad en este mismo blog, el
blaxloitation generó todo tipo de películas a lo largo de los años
setenta, barajando distintos géneros con tal de ofrecer una variedad
interesante de cara al espectador, en un mismo tiempo podías
encontrar en la cartelera comedias disparatadas, westerns salvajes o
dramas urbanos. Por supuesto las artes marciales hicieron acto de
presencia, no podían faltar, más aún si tenemos en cuenta que nos
referimos a una década en la que el género vivía uno de sus
mejores momentos (el éxito de Bruce Lee, los inicios de Jackie Chan,
la serie “Kung Fu”...). Y fue Jim Kelly, sin duda, la estrella
más importante en este sentido, pues tras revelarse en “Operación
dragón” (1973), comenzó a participar en multitud de largometrajes
de acción combinando roles protagónicos con secundarios de lujo que
otorgaban cierta nota marcial a la función. Es en este segundo grupo
donde debemos enmarcar “Los demoledores”, película concebida
para en ella reunir a un trío de astros del blaxploitation, a saber,
Jim Brown, Fred Williamson y, claro, Kelly. Adscrita dentro de la
categoría del cine de mad doctors, el villano de la historia es un
demente que pretende introducir en la ciudad un liquida letal para
las personas de raza negra pero inofensivo para los blancos. Cuando
un muchacho afroamericano los descubre sufre las consecuencias, no
sin antes advertir a su buen amigo Jimmy, un auténtico tipo duro que
con la ayuda de sus colegas Jaggers y Keyes (Williamson y Kelly,
respectivamente) tramará un plan para impedir los diabólicos planes
de su enemigo.
Puntuación: 6/10
martes, 27 de junio de 2017
LA SERPIENTE DEL DRAGÓN (Ren gui she hu da jue dou, 1978)
Magia negra, fantasmas y artes
marciales son los principales ingredientes de esta entretenida cinta
protagonizada por Carter Wong, aquí encarnando a un joven viajero en
cuyo camino se topan los más extraños personajes, entre ellos una
zorra con más de cien años y cuerpo de mujer, luchadores capaces de
transformarse en serpiente, o el espíritu de una señora que fue
violada y asesinada en el pasado. Todo muy alocado, con una trama que
no se puede seguir con facilidad dada la gran cantidad de personajes
que entran y salen de la pantalla, así como por el inusual tono
fantástico de la propuesta, lejos de las habituales tramas de
venganzas y monjes Shaolin. No obstante se trata de una producción
interesante plagada de buenos momentos, como aquel combate entre
serpientes o la presencia del espectro de cabellos largos y oscuros,
tan común en Asia, y que hoy en día sigue funcionando en películas
japonesas, como la reciente “Sadako vs Kayako” (2016). Por su
parte, Carter Wong se encontraba en plena forma a la hora de rodar el
filme, y le vemos ejecutando varias coreografías a lo largo de todo
el metraje, un aliciente más para su visionado. A su manera, un
clásico en cierto modo reivindicable, conocedora además de una
engañosa distribución en vídeo en España, pues su carátula
confeccionada por la empresa Impacto Video prometía persecuciones en
coche y armas de fuego. Por supuesto, nada de eso se encuentra en el
metraje...
Puntuación: 6/10
jueves, 22 de junio de 2017
HOUSE OF FURY (Jing mo gaa ting, 2005)
Comedia de acción fabricada para el
disfrute en familia, “House of fury” fue uno de los largometrajes
que Stephen Fung dirigió bajo el sello de su poderoso padrino,
Jackie Chan. Contando con Yuen Woo Ping como coreógrafo de las
escenas de lucha y un reparto de lujo con nombres como los de Anthony
Wong o Daniel Wu, Fung se marca un “Spy Kids” a la oriental con
Wong dando vida a un ex-agente secreto retirado que es secuestrado
por un villano enfurecido. Por supuesto, serán sus hijos los
encargados de rescatarle, adolescentes que nunca antes se habían
visto envueltos en una aventura similar.
La premisa es buena y las intenciones
nobles, pero la película no pasa de ser un inocente filme para el
mercado infantil-juvenil. Dudo que se convierta en un clásico del
género, pero gracias a las secuencias de acción y sobre todo a la
presencia del genial Anthony Wong, la cinta es perfectamente
disfrutable y, por supuesto, preferible a otros productos similares,
como la mentada saga de Robert Rodriguez.
Puntuación: 5/10
lunes, 19 de junio de 2017
LOS INMORTALES: JUEGO FINAL (Highlander: Endgame, 2000)
“Los inmortales”, aquella saga de
aventuras y ciencia-ficción que aterrizó en nuestras pantallas a
mediados de los años ochenta, caló lo suficiente como para que
conociera hasta cinco entregas y diversas series de televisión. La
historia ya se sabe: una raza de seres inmortales que navegan por
nuestro mundo a través de los años que únicamente conocen la
muerte si su cabeza es cercenada. Con dos protagonistas claros en la
franquicia -Christopher Lambert primero, Adrian Paul después-, las
virtudes de estas fábulas llenas de acción y romance no son pocas:
desde los soundtracks plagados de temas de Loreena McKenitt o Queen,
hasta los excelentes actores que en un momento u otro intervinieron
en las aventuras: Sean Connery, Virgina Madsen, Michael Ironside,
Mako o Mario Van Peebles, por destacar a unos pocos.
Ahora nos detendremos en la cuarta
parte de las hazañas cinematográficas, datada del año 2000 y que
llevó por título “Los inmortales: juego final”. Concebida en
realidad para conectar definitivamente la principal serie catódica
con los acontecimientos de la gran pantalla, vemos como claramente
Lambert, estrella de las tres primeros largometrajes, le pasa el
testigo a Adrien Paul, quien había triunfado protagonizando más de
cien episodios televisivos. De modo que el argumento es poco novedoso
para los que conocen bien la saga: Connor (Lambert), cansado de su
inmortalidad y ver que aquellos a los que ama van falleciendo se
refugia en un antiguo monasterio, pero su tranquilidad se derrumba
cuando aparece Jacob (Bruce Payne), un nuevo villano deseoso de
convertirse en el último inmortal y así aplicar la celebre frase de
“sólo puede quedar uno”. De este modo, Connor y su amigo Duncan
(Paul) deberán luchar juntos para acabar con el enemigo y con su
ejercito de inmortales.
Con aspecto casi de episodio alargado,
esta cuarta entrega no conoció el aplauso del público ni de la
crítica, convirtiéndose en uno de los peores pasajes de una saga.
Empero, la película contó con el concurso de una estrella muy
querida por los aficionados a las artes marciales, nada menos que
Donnie Yen, que con este filme debutaba en Hollywood e iniciaba una
carrera internacional que, por suerte, continua hoy en día. Yen
interpreta a uno de los rivales principales, un inmortal de
nacionalidad oriental experto en el arte de la lucha cuerpo a cuerpo
y en el manejo de la espada, habilidades que demuestra en la gran
mayoría de sus escenas, pasando a ser, claro, lo mejor de la
propuesta. Dicho de otro modo, cada vez que Yen entra en el metraje,
el interés aumenta y da algo más de sentido al visionado de la
cinta. Por desgracia, más allá de eso el largometraje flojea en
varios sentidos (ritmo, interés argumental... ) y su fama de
“producto fallido” no debe sorprender en demasía. Existe un
montaje alternativo con diferentes escenas adicionales que por lo
visto es superior al original. No lo he comprobado, pero francamente,
dudo que aporte demasiado a este trabajo en verdad poco relevante.
Puntuación: 5/10
jueves, 15 de junio de 2017
GEN X COPS (Tejing xinrenlei, 1999)
Cuando a finales de los años noventa
Jackie Chan se encontraba en un momento de intensa popularidad -“Duro
de matar” se había convertido en un súper éxito y Estados Unidos
volvía a llamarle para participar en películas y programas de
televisión-, el actor comenzó a producir una serie de títulos que,
bajo su sello, buscaban colocación en los diferentes mercados
internacionales. Cierto es que Chan llevaba años produciendo
películas, pero se notó cierta intención en estos filmes de querer
explotar su nombre al máximo, algo lógico, por supuesto. Uno de los
más pretenciosos y que más ruido hizo fue “Gen X Cops”,
policiaco con sabor adolescente en la linea de la serie “21Jump
Street”. Aquí los protagonistas son un grupo de conflictivos
muchachos, que aún siendo agentes de la ley son conocidos en su
gremio por sus inadecuados modales y formas. Reclutados por el típico
Inspector (interpretado por un genial Eric Tsang), formaran un nuevo
escuadrón y dedicarán su tiempo a resolver los casos más complejos
de la ciudad. Concebida en parte como trampolín para lanzar a nuevas
estrellas del cine asiático (Nicholas Tse, Stephen Fung...), la
cinta posee no pocas virtudes en cuanto al tratamiento estético, y
sin duda funciona a la hora de conectar con el público imberbe,
quedando todo en un digno entretenimiento que, sin ser especialmente
destacable, al menos cumple su misión de distraer al espectador a lo
largo del metraje. Pocas secuencias de lucha, eso sí, pues es
evidente que los responsables decidieron poner más atención en las explosiones y situaciones de riesgo.
Bey Logan ejerce un papel secundario
como jefe de un equipo especial de la policía, mientras que el
propio Jackie Chan realiza un breve cameo al final de la cinta
interpretando a un pescador que ayuda a los protagonistas después de
una explosión y que, a modo de guiño a los fans, les sentencia una
frase tipo “cuando era más joven os hubiera pegado una paliza a
los tres”. Dirige la función Benny Chan, cineasta muy ligado a la
carrera de Jackie Chan, (suyas son películas como “Who Am I?” o
“New Police Story”) y que también llevó a cabo la secuela “Gen
Y Cops”, estrenada un año después de la original.
Puntuación: 5/10
lunes, 12 de junio de 2017
RUEGA POR TU MUERTE (Pray for Death, 1985)
Una de las más logradas aventuras
audiovisuales protagonizadas por Sho Kosugi fue este “Ruega por tu
muerte” en el que nuestro héroe da vida a Akira Saito, un ninja
retirado y reconvertido en un honorable padre de familia -los
infantes están interpretados por los hijos reales de Kosugi- que
tras un incidente con unos gángsteres se verá obligado a volver a
la acción para defender a sus parientes. En efecto, nada nuevo en lo
que se refiere a las tramas de luchadores y venganzas, pero cierto es
que el filme es rápido y eficaz, con coreografías correctas y sin
demasiadas estridencias -a excepción quizás de algunos pasajes con
los niños, en especial esa bicicleta armada a prueba de malhechores-
y con un Kosugi perfecto en su rol. Por lo demás, las típicas
estupideces del cine de acción (dos coches chocan y explotan si
explicación alguna), papel de capo mafioso para Michael Constantine
(actor que tiempo después realizó una inolvidable interpretación
en “Stephen King´s Thinner”) y final que recuerda, quizás
demasiado, al desenlace en la sala de espejos de “Operación
Dragón”. Dirige, por cierto, el ya fallecido Gordon Hessler,
responsable del clásico de Harryhausen “El viaje fantástico de
Sinbad” y habitual en la filmografía de Kosugi desde bien entrados
los años ochenta. A modo de advertencia, avisar que existen varias
versiones de la película, pues algunas escenas de violencia y sexo
no pasaron siempre la censura.
Por último, mencionar una anécdota
divertida: aprovechando que el personaje de Kosugi se llamaba Akira,
la distribuidora española “La Rosa Negra de Arcadia”
comercializó la cinta en VHS bajo el título de “Akira vengador”.
La cosa no tendría importancia si no fuera porque el filme se nos
vendía como si se tratase de una adaptación en imagen real del
clásico de Katsuhiro Otomo. Nada más lejos de la realidad,
claro, pero atención a la tipografía empleada en la portada,
idéntica a la de la obra de Otomo, así como a la explosión que
aparece en segundo plano, inexistente en todo el metraje, por
supuesto. Tremendo.
Puntuación:





viernes, 28 de abril de 2017
RING OF FIRE II: SANGRE Y ACERO (Ring of Fire II: Blood and Steel, 1993)
Sin trampa ni cartón, “Ring of fire
2”es un cinta que continúa la historia de su predecesora, esto es,
siguiendo las peripecias del Dr. Johnny Wu –interpretado por Don
´The Dragon` Wilson- y sus amigos. Con los personajes ya presentados
en la primera entrega y sus conflictos internos cerrados, el director
Richard W. Munchkin se vio capaz de introducir a la pandilla (ahora
todos son amigos) en nuevas aventuras en las que poder demostrar sus
habilidades en las artes marciales. De este modo vemos como, tras un
espectacular robo en una tienda, los villanos de turno secuestran a
la novia de Johnny llevándosela a su terreno, una especie de ciudad
subterránea en la que conviven diferentes clanes al más puro estilo
“The Warriors” (1979) de Walter Hill. Aderezado todo con un DJ
trasnochado que narra todo al detalle -¡como en el “Zombie 3”
(1988) de Fulci!-, los protagonistas tendrán que hacer frente a la
situación participando en multitud de combates en los que deberán
obtener la victoria si quieren seguir con vida. Y aunque,
obviamente, todo esté ya muy visto y el nivel de novedad sea casi
cero, sería injusto no reconocer que estamos ante una película
amena y bien construida, perfecta como divertimento para pasar un
rato agradable. Las andanzas de este médico experto en patadas no
acabaron, pues al año siguiente de “Ring of fire 2” vino “Ring
of fire 3”, filme que muy probablemente acabemos reseñando en este
blog.
Puntuación: 6/10
viernes, 14 de abril de 2017
EL GUERRERO DEL BOSQUE (Forest Warrior, 1996)
Conocida en determinados circuitos como
“la película en la que Chuck Norris se convierte en oso”, “El
guerrero del bosque” es un filme de carácter familiar que mezcla
de forma un tanto ingenua la aventura y la fantasía con ciertos
toques de artes marciales, justificando así la presencia en el
reparto del conocido karateka. Todo ello orquestado por el realizador
Aaron Norris, hermano del actor y responsable de obras tan
interesantes como “Hitman” (1991) o “Juntos para vencer”
(1992); no puede decirse lo mismo del título que nos ocupa, una
propuesta a todas luces menor en la filmografía de ambos que además
ayuda, de forma negativa, a ensuciar la imagen del protagonista de
“Golpe por golpe” (1981).
Un grupo de niños aficionados a las
acampadas en el bosque conocen gracias a un anciano cercano las
historias de McKenna (Chuck Norris), un guerrero que murió al tratar
de salvar a su pareja y que ahora, convertido en un espíritu
bondadoso, vela por la seguridad del terreno. Cuando un empresario
con actitudes de mafioso -interpretado por Terry Kiser, la estrella
de “Este muerto está muy vivo”(1989)- intente talar los arboles
para montar un centro comercial (o algo así) los críos y el
fantasma harán todo lo que esté en su poder para evitarlo. Si de
por sí la sinopsis suena horrible, habría que añadir que la cinta
presenta numerosos fallos de raccord, interpretaciones bastante
flojas, efectos especiales indignos y un ritmo pausado que invita al
aburrimiento. Un final feliz y diferentes conexiones con el cine
infantil más básico redondean una propuesta innecesaria en todo
momento.
Puntuación: 3/10
martes, 11 de abril de 2017
CONTACTO SANGRIENTO III (a.k.a. COMBATE SANGRIENTO) (Bloodsport III, 1996)
Tercera entrega de una saga que inició
Van Damme basándose en un personaje real -Frank Dux- y que conoció
continuidad en el mercado doméstico gracias a que productores y
distribuidores quisieron exprimir el tema de los combates
clandestinos. De modo que en “Bloodsport III” volvemos a
encontrarnos con los mismos personajes de la segunda parte
-interpretados nuevamente por Daniel Bernhardt, James Hong y Pat
Morita- y con una estructura narrativa similar: mientras que
“Bloodsport II” estaba narrada a partir de un largo flashback en
el que el Maestro Sun explicaba a sus alumnos como Alex Cardo se
convirtió en Campeón del Kumite, aquí es el propio Cardo quien le
cuenta a su hijo cómo tras aquella victoria siguió participando en
torneos similares. Pero el guión es lo de menos, pues todo es una
mera excusa para que por la pantalla desfilen multitud de luchadores
y el espectador pueda disfrutar de combates en el ring. Sin sorpresas
argumentales ni pericias técnicas, “Bloodsport III” es tan llana
como eficaz, un producto que ofrece lo que promete sin demasiadas
complicaciones. Los personajes vuelven a ser meros monigotes
colocados casi al azar, es cierto, y el villano final tiene menos
carisma que los aparecidos en anteriores entregas, pero se puede
llegar a aceptar pues claramente se trata de una producción
complementaria, sin apenas posibilidad de lucimiento por parte de los
responsables (empezando por el director Alex Mehrez); la situación y el guión apenas apenas lo permite.
Sorprende, eso sí, la introducción de ciertos elementos de corte
fantástico, absolutamente inadecuados y cercanos al ridículo. En
este sentido, vemos como el Maestro Sun es capaz de sanar una herida
con sólo pasar la mano por encima, o como Cardo puede encender un
fuego con cierto láser desprendido de su dedo. Momentos risibles,
como se puede imaginar, que detienen el ritmo, sonrojan al público y
restan verosimilitud a la propuesta. Tampoco importa tanto,
evidentemente, y lo mejor es centrar la atención en los combates y
quedarse con la buena presencia que desprende Daniel Bernhardt, sin
duda uno de los nombres clave para entender aquella ola videoclubera
que asoló en los años noventa. Como dato final, aportar que existió
un “Bloodsport IV”, también con Bernhardt como estrella de la
función, pero dando vida a otro personaje en un libreto que se
desprendía casi por completo de la saga. No la he visto, de modo que
no puedo ofrecer una opinión al respecto.
Puntuación: 6/10
jueves, 6 de abril de 2017
CONTACTO SANGRIENTO II: LA MANO DE HIERRO (Bloodsport II: The Next Kumite, 1996)
Por todos es sabido que “Contacto
sangriento-Bloodsport” (1988) fue uno de los títulos más
importantes del género de las artes marciales de la década de los
ochenta. Colocó en el mapa a su protagonista, Van Damme, y desató
un interés por los torneos de lucha que generó la realización de
múltiples copias que trataron de saciar a los fans, algunas con
mayor fortuna que otras. Pero tuvieron que pasar casi diez años para
que llegara la secuela oficial del filme, “Bloodsport 2”, una
película hoy bastante olvidada que no obstante presenta algunas
virtudes interesantes.
La sinopsis podría resumirse del
siguiente modo: Alex Cardo es un ladrón experto en antigüedades y
habilidoso luchador que tras el robo truncado de una espada milenaria
propiedad del Sr. Leung acaba encarcelado en una prisión asiática.
Allí conocerá al Maestro Sun, un anciano sabio que le inculcará la
disciplina necesaria para convertirse en el mejor de los guerreros,
mostrándole nuevos movimientos como la conocida Mano de Hierro. Sun
también le contará a Alex la existencia del Kumite, el legendario y
clandestino torneo de artes marciales; en honor a su maestro, el
joven protagonista se inscribirá en él tras cumplir su condena con
el propósito de proclamarse campeón.
Aunque en un principio la idea de los
productores era realizar una continuación directa de la cinta
original contando nuevamente con Van Damme en el rol principal, se
tuvo que optar por un nuevo plan ante la imposibilidad de tener al
belga en el elenco por diferentes motivos (escaso presupuesto,
existencia de otros compromisos por parte del actor, etc.). De este
modo, se creó un nuevo personaje, Cardo, que llevó el rostro del
debutante Daniel Berhardt, modelo y luchador de origen suizo en
cierto modo similar físicamente a Van Damme y que por aquel entonces
quería introducirse en la industria cinematográfica. La tarea de
Bernhardt no fue fácil pero logró su cometido realizando una
interpretación diferente que se alejaba por completo del personaje
modelo y demostrando su buen hacer en el terreno de los combates. Por
lo demás, se trató de darle continuidad a la historia original
manteniendo la localización del Kumite y contando con el actor
Donald Gibb para que una vez más interpretase a Jackson, aquel
entrañable peleador con aspecto de motero. Se repiten otros
conceptos, claro -el alumno que quiere honrar a su mentor, el villano
de origen asiático...-, construyendo así un largometraje que se
balancea entre la secuela y el remake que si bien es cierto que en
ningún momento logra acercarse a su referencia en lo que a calidad
se refiere (las coreografías son menos espectaculares, los
personajes apenas poseen fondo) sería injusto condenarlo al
ostracismo fílmico pues en conjunto se trata de un trabajo atractivo
que no llega a insultar al primer “Bloodsport” al jugar
claramente en una liga diferente, inferior por supuesto, que sin
embargo consigue contentar a aquellos que deseen descubrir nuevas
aventuras entorno al ya mítico Kumite. Y como decimos, Bernhardt
mantiene el tipo y logra conducir el proyecto por buen camino.
Puntuación: 6/10
martes, 4 de abril de 2017
RING DE FUEGO (Ring of fire, 1991)
Aunque a lo largo de los años Don “The
Dragon” Wilson se haya empeñado en participar en multitud de
géneros -ciencia-ficción, policiacos e incluso cine de terror- no
hay duda de que sus trabajos más interesantes son aquellos que se
centran en el territorio de las artes marciales. Y es que, no nos
engañemos, Wilson no es un gran actor, pero si es cierto que al
menos posee cierto carisma y sabe como comportarse frente a la
pantalla a la hora de pelear. De este modo, “Ring de fuego” es
tal vez una de las mejores cintas de su filmografía, aunque
casualmente no fue confeccionada para su lucimiento. Si nos detenemos
un momento, podemos mencionar que productora PM Entertainment tenía
un contrato preparado para Loren Avedon (la estrella de “No
retreat, no surrender 2”) y “Ring de fuego” iba a ser una de
las primeras producciones del acuerdo, pero Avedon rechazó la oferta
al tratarse de un cine de muy bajo presupuesto, poniendo la vista en
proyectos más grandes; Wilson sí aceptó, asentando así su estatus
de mini-estrella en los circuitos domésticos (videoclub,
televisión...).
Centrándonos en la sinopsis del filme
vemos que nos hayamos ante una nueva versión del clásico “Romeo y
Julieta”, pues trata sobre los constantes conflictos entre bandas
formadas por la comunidad asiática de Los Angeles y los propios
norteamericanos. Y como en la obra de Shakespeare, la muchacha
protagonista se enamora de uno de los miembros del clan rival. Todo
ello aquí bajo la atenta mirada de un inspector de policía de
origen latino. El propio director, Richard V. Munchkin, reconoció
que se vio obligado a acudir al autor de “Hamlet” para escribir
el guión debido al escaso presupuesto, pues tuvo que presentar un
primer un primer libreto en dos semanas. Como aquel que dice, optó
por el camino fácil, inclinándose por crear una simple excusa que
obligue a los protagonistas a luchar entre ellos. No obstante, no nos
engañemos, el guión es lo de menos -aunque cierto es que hay
algunos puntos interesantes, como aquellos hermanos que perdieron a
su padre en Vietnam, o el joven asiático que lucha por estudiar y
trabajar en EE.UU.- Lo realmente importante y por lo que llama la
atención la película es por el muestrario de combates que se
observan a lo largo del metraje. Junto a Wilson, otros cracks como
Eric Lee, Gary Daniels o Dale Jacoby complementan el reparto y
muestran sus aptitudes frente al espectador, un recital de artes
marciales con el look típico de los años 90, incluyendo alusiones a
temas ya conocidos por los aficionados, destacando ese combate con
los guantes llenos de resina y vidrios rotos...
Puntuación: 6/10
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